Marcos Pedraza y Álvaro Arriaga ponen el debate del pan sobre la mesa

El pan y su lugar en la mesa, todo un debate./
El pan y su lugar en la mesa, todo un debate.

| Marcos Pedraza, de La Ruta del veleta, y Álvaro Arriaga, coinciden en que las mesas para comer deben ser sencillas y estar limpias. Lo que no tienen tan claro es qué se hace con el pan. Un debate intenso.

MARCOS PEDRAZA y ÁLVARO ARRIAGA

La comida está lista! ¡A comeeerrrr! ¿Os suenan esos gritos? También suelen venir precedidos de un «¡que alguien ponga la mesa que la comida está lista!». ¡Y dependiendo de la edad o estado de ánimo de quien se entrega voluntario a poner la mesa o se siente obligado a ello, la mesa aparece puesta de una manera o de otra! ¿No te traen recuerdos, Marcos? Está claro que al montaje de mesa no le damos la misma importancia cualquier día que el día que tenemos algún invitado en casa. También es cierto que no es lo mismo un invitado por obligación que por amistad. La mesas también se suelen engalanar y decorar con más énfasis en las fechas navideñas. Incluso hay familias donde existe el pique no declarado entre cuñados para ver quién engalana, decora y tiene mejor vajilla y cristalería. Pues os voy a decir una cosa. Nunca he sido de reglas. Ni los curas en el colegio de Marianistas de San Sebastián pudieron conmigo. No me gustan las reglas establecidas 'porque sí'.

Hace unos años, en el restaurante, decidí eliminar el plato de pan. No me gustaba ver encima de la mesa ese plato, esa vajilla. Me parecía que estorbaba. Me encantan las mesas vestidas y puestas de manera muy sencilla y limpia, huyo del barroquismo, o de las influencias francesas de Luis XV, como yo le llamo a esos montajes de mesa donde no entra ni un alfiler.

Decidí quitar el plato de pan en el restaurante para dejar una mesa totalmente limpia de objetos. Mi pensamiento era el siguiente: ¿Si en casa no ponemos plato de pan, por qué lo voy a poner en la mesa del restaurante ocupando espacio en la mesa?

El mantel del restaurante está recién lavado y recién planchado, de forma que su superficie limpia de un mantel de hilo es como la de la porcelana de un plato de pan recién limpio. Al pellizcar ese trozo de pan que tenemos a la derecha, generamos migas, pues siempre está atento el camero y se las retira, la cuestión era tener una mesa con lo necesario. Pues mi gozo cayó en un pozo. Casi nadie lo entendía. Pocos eran los que me comprendían, y muy a mi pesar, terminé llamado a Ignacio, de Alfacar, uno de esos alfareros artesanales que apenas quedan hoy en día, para confeccionar un plato de pan, de manera artesanal, que hoy se coloca en cada mesa del restaurante.

Sí. Hay unas reglas establecidas muy básicas, como colocar los cubiertos que se utilizan con la mano derecha a la derecha del plato (cuchara, cuchillo) y tenedor a la izquierda. El resto, para mí, personalmente, os aconsejo seguir vuestro propio protocolo, con vuestras ideas, formas o maneras. Eso sí, que todo esté limpio, y si pones un mantel, que esté bien planchado (ahí si soy meticuloso).

Respecto a la cristalería, más de lo mismo. La que más os guste, pero siempre limpia y brillante, sin restos de cal en el cristal. Respecto a la formas y tamaño, también lo considero algo más personal que de reglas. Eso sí, el vino siempre en copa y el agua en vaso. ¡No soporto beber agua en copa!

Mas cosas... La servilleta, nada como una servilleta de tela. Incluso a diario en casa, siempre de tela. Cada uno su servilletero o su servilleta del color favorito. Y no cuesta nada echarla a lavar con asiduidad, que he llegado a ver servilletas que tenían manchas fosilizadas del terciario superior.

Huyo de la decoración despampanante. O no pongo absolutamente nada o en caso de tener que hacerlo, lo hago con algo muy sencillo y bonito, y a ser posible que sea algo natural, como una margarita en un violetero. Respecto a los candelabros, que queréis que os diga... Ya os lo he dicho, no soy de decoraciones barrocas y afrancesadas.

Al final, lo importante es lo básico. Vajilla limpia, cristalería limpia y brillante. El mantel y la servilletas, además de limpios, bien planchados. Mi consejo: no pongas muchas cosas decorando la mesa ni demasiados objetos por medio, que si queremos hacer una comida con los platos al centro de la mesa a modo de picoteo, todo nos va a estorbar. Sencillez, limpieza y gusto, nada más. ¡Ah! Y que alguien se anime a poner la mesa, que la comida está lista.

Orden, sencillez

Álvaro, después de tanto Norte y Sur y después de tanto defender lo nuestro, esta semana creo que no tengo nada que debatir de tus palabras. Coincido plenamente contigo en que cada uno debe poner la mesa según su gusto y según el momento. Pero como regla general y para mi gusto, lo que debe de prevalecer en una mesa es la sencillez, el orden y sobre todo la limpieza de los pocos elementos que debemos de poner en ella. A mí tampoco me gustan los barroquismos.

Álvaro, en cuanto al plato de pan, personalmente me gusta encontrarlo en una mesa, ya que para mí es perfecto, puesto que controlo mi trozo de pan y así puedo servirme todo el aceite de oliva que tanto me gusta en un buen trozo de 'pan de verdad'.

A la hora de sentarnos a la mesa debemos de sentirnos cómodos y libres de cualquier elemento decorativo que nos impida compartir ese gran momento como es de disfrutar de una buena comida. Para ello coincido contigo Álvaro que la mesas que tienen algún elemento decorativo debe de ser muy sencillo, natural y discreto para permitir la interacción de los comensales y, además y muy importante, poder servir los platos a dicha mesa.

Por tanto Álvaro creo que esta semana nuestro Norte y Sur es un poco 'descafeinado', ya que hay tantas coincidencias entre nosotros que parece que hemos emprendido un nuevo camino... Jajaja.... Pero no, amigo. La semana que viene volveremos a nuestro punto de partida, donde nos batiremos entre el Norte y el Sur. Así que cogeremos fuerzas para que la semana próxima sean una auténtica 'batalla' gastronómica.