DIMES Y DIRETES DE LOS SABORES

Fraudes graves, aviones malos, comer en público y más cosas

Otra semana más que paso viajando. Y asustándome con las barbaridades que hacen algunos degenerados almacenando alimentos en malas condiciones. Lo mismo que los que hacen francés el vino español. Siempre les reitero que miren con cuidado lo que compran y a quién le compran los alimentos...

PABLO AMATE

Comienza mi crónica con la preocupación de nuestra salud. Asunto que, si me han leído, siempre es tema candente por mi formación profesional nutricional. Nuestras compras son aducidas por precios y colores de los envases. Raros son los que miran la caducidad e ingredientes. Además, podemos palmarla en el intento...

FRAUDES ALIMENTARIOS

Han pillado a unos presuntos delincuentes que utilizan a los que tienen menos recursos para vender productos alimentarios no aptos para el consumo de cualquier ser vivo. Estos personajes tenían no cien, ni quinientos jamones y embutidos en estado putrefacto y caducados. Hablamos de diez mil piezas que iban a venderse, si no, ¿por qué se conservaban en cámaras congeladoras? La Guardia Civil nos ha salvado otra vez, pues esos productos se suelen vender directamente al consumidor como gangas. Pero los chollos no existen, y en este caso podría haber tenido efectos perniciosos para nuestra salud. Mire las etiquetas, ingredientes, origen del producto, caducidad y compre siempre en locales de referencia y responsabilidad. Puede que la vida la vaya en ello. Y el mismo aviso con ciertos restaurantes, que intoxican a la gente, lo tapan, y siguen con su negocio y quizás malas prácticas. Mire lo que le ha pasado a 40 músicos americanos.

FALSIFICACIONES

Hace un año, en una playa de Hong Kong, vi algo insólito. En una de las tiendas que venden colchones inflables, gafas y aletas para bucear, cubitos y juegos para niños y mayores, en una discreta esquina, tenia el propietario chino tres botellas envueltas en papel celofán trasparente. Mi asombro fue total, pues eran nada menos que del vino borgoña más caro del mundo: Romanée Conti. Pasmado es poco, cuando me acerqué y vi la etiqueta del precio. Era de 180 dólares hongkoneses, unos 19,42 euros. Le hice, con discreción, unas fotos a las botellas. Y pregunté, en inglés, lógicamente, con mi mayor inocencia, que de dónde era ese vino con una etiqueta tan bonita. El chino, en un terrible inglés, me dijo que era muy bueno. De lo mejor, y además francés. Por supuesto, no lo compré, pero lo cuento para que se anden con cuidado de no comprar chollos. Y en dónde no deben comprar. Pues aunque fuese auténtico –es imposible que así fuese, pues una botella de este borgoña de cosecha no muy antigua ronda los 5.000 euros– en las condiciones que estaba ya estaría echado a perder.

¿ROSADO FRANCÉS?

Le he contado esta historia, pues la otra noticia de hace un par de días es que han encontrado en Francia una gran partida de vino rosado español con precintos y etiquetas como si fuese francés. Hablamos de 10 millones de botellas, no las tres que tenía el chino de Hong Kong, aunque también es delito. A resultas de que en España no sabemos beber vinos rosados, y no saben lo que se pierden las personas limitadas en su cultura enológica al no valorar este tipo de vinos. Son muy apreciados en Europa, y sobre todo en Francia y Suiza, que los elaboran delicadamente. De ahí la demanda y la «colada» de 10 millones de botellas en el mercado francés. Y seguro que está muy bueno, pues en España cada vez se hacen mejores rosados. Las argucias y timos siguen siempre. A Valencia llegaba cada dos meses un barco desde Argentina cuyas bodegas, iguales que las de grandes petroleros, estaban repletas de vino a granel argentino.

VEGANOS COARTANTES

No serán todos, pero hay una serie de perturbados que quieren que todos comamos lo que ellos quieren. El concepto de libertad cada día vale menos en la sociedad civil. Ahora quieren algunos descerebrados que no comamos carnes, porque a estos individuos nos les parece bien. Ojo, que lo mismo sale otro grupo usando los mismos medios que ellos: pintadas, acosos a las tiendas, manifestaciones frente a carnicerías o hechos violentos contra los restaurante y tiendas veganas. Se ha perdido el sentido común, y como diría el ilustre periodista de esta casa Juan Jesús Hernández, «ya no hay temor de Dios». Estamos en un ciclo donde lo absurdo, el prohibir, molestar al que haga algo distinto a lo que piensa el dictador de turno, conlleva hasta agresiones físicas. Por cierto, vuelvo a pedir a los ciclista que no se salten los semáforos en rojo o vayan circulando por las aceras entre los turistas y locales peatones. Ellos que van tan de ecologistas, cometen delitos de tráfico y juegan con su vida y con la de los demás.

CAFÉ CON CUCHARILLA

Cada uno hace lo que quiere. Me comentaban que en comidas de protocolo o celebraciones especiales los hay que se piden el café en vaso y lo toman con la cucharilla dentro, sujetándola con un dedo. Eso no es correcto, ya sea en vaso o en taza. La cucharilla sirve para remover el café, y el azúcar si se le pone. Y al terminar se deposita en el platito donde está la taza. Pero no queda bien sorberlo sujetando la cucharita dentro del recipiente. Si bien usted puede hacer lo que le guste y con quien le guste. Otra cosa es que sea lo idóneo. Además, a veces, no sujetamos bien con el dedo la cucharita y nos quemamos además de mancharnos. Contestado queda.

PROPINAS

¡No estamos locos, sabemos lo queremos! Alguien en algún edificio oficial habrá tatareado esta canción de Ketama a la hora de lanzar a los medios la idea fiscal de cobrar el IRPF a los botes de los camareros. Hay cosas que no pueden ser, y además son imposibles. Y no discuto que Hacienda tenga razón, Dios me libre de tal blasfemia. Pero que ahora se deja menos propina, con el pago con tarjeta. El que le haga entrega de unas propina en cualquier establecimiento o taxi, lo hará a escondidas, lo que lo puede convertir en un infractor. Y ya sabe usted que para Hacienda, si debe de 1 a 34 millones de euros, tan solo le lleva a aparecer en una lista pública. Pero como pillen a un camarero con 7 euros de propina y no los declare, se le puede caer el pelo. ¿Es que no hay otros grandes fraudes que investigar?

TURISTAS EN BUS

Al final va a tener razón el Ayuntamiento en eso de que estamos en temporada baja. O por lo menos se ha unido a este mensaje la empresa Alsa, que da servicio a muchos destinos. Entre ellos, uno muy importante: Madrid. Pero lo que no contempla esta única empresa que hace el servicio a Madrid, por cierto siempre puntual, es que no es concebible que en pleno periodo vacacional, diga lo que diga el Ayuntamiento, un domingo por la mañana haya una sola ventanilla para venta de billetes. Ya se pueden imaginar las colas. Es cierto que hay máquinas, y que salen más baratas que los seres humanos. Pero no hablan, y muchas veces tenemos que consultar una ruta o conexiones, etc. El colmo fue llegar a Madrid y ver también una sola ventanilla de Alsa (las demás estaban cerradas) y la cola aún era mayor. Los autobuses van completos, y hasta los premium están ya muy viejos y no les funciona ni la pantalla. Y qué decir de los otros que ponen. Son más baratos, pero esos, y a mi me tocó, se curan en salud, porque no tienen pantalla, dada la antigüedad de autobús, al cual ni le funcionaba el aire acondicionado. El pobre chofer pidió disculpas, pero íbamos asfixiados.

TIRADOS SIN AVIÓN

Esto se ha convertido en costumbre y aquí no pasa nada. Cuando no es una excusa, ponen otra. A los empleados de estas líneas de bajo coste les pagan un sueldo ridículo, y además Ryanair les obliga a dar el coñazo a los pasajeros, con atosigamientos de venta de productos, sorteos, loterías y todo lo que se le ocurra. Yo no me he montado nunca en esa línea, pero por motivos de conexión sí uso EasyJet, a la que le han dado un premio. Esa compañía que deja tirados a sus clientes y a mí me debe más de 700 euros desde hace meses y no hay manera de que me los reintegre. Eso sí, como te pases en un gramo o un centímetro con la maleta, te clavan una pasta a pagar en el acto. Y si no llevas impresa desde tu casa la tarjeta de embarque, también te cobran. La verdad, creo que estos abusos, tanto a sus empleados como a sus clientes, tienen que ser corregidos, penalizando a las líneas aéreas que se «pasen». A ver si la Unión Europea cuida a sus súbditos paganinis. Que les sea leve y a pasarlo bien.