Bocados del Poniente granadino para paladares sin prisa

Los hermanos Antonio y Esteban Díaz, en Flati./N. J.
Los hermanos Antonio y Esteban Díaz, en Flati. / N. J.

El restaurante lojeño es hoy conocido por su mimo al tratar productos como el cordero ecológico o el espárrago

NOELIA JIMÉNEZ

Con 18 años de vida, restaurante Flati, en Loja, tiene en su haber la experiencia de dos hermanos -Antonio y Esteban Díaz- ligados desde hace más de 40 años a la restauración y, además, la fidelidad de los muchos clientes que han convertido este establecimiento en toda una marca. Flati es entendido por muchos comensales como sinónimo de calidad en el plato y ambiente relajado, un binomio valorado por los paladares sin estrés que quieren recrearse degustando los productos de la tierra, del Poniente Granadino, que encuentran en este restaurante lojeño una suerte de 'santuario'.

La cocina de Esteban -al mando de los fogones- es «del territorio», como él mismo dice. «Como norma, usamos productos del Poniente Granadino y, por supuesto, de calidad», cuenta. A la hora de elaborar menús, platos o sus ya consolidadas jornadas gastronómicas anuales, lo primero que hace Flati es estudiar los productos y de qué época del año se trata. Es una comida tradicional, de mercado, de antaño, aunque siempre con un toque innovador. «Utilizamos el producto base pero trabajamos en presentación, en cocción, en imaginación, acorde con el evento que estamos haciendo», explican.

Datos útiles

Dirección: Avenida de Andalucía, 40 (Loja).

Teléfono: 958 323 490.

Jefe de cocina: Esteban Díaz.

Jefe de sala: Antonio Díaz.

Menú diario: 12 euros.

Menú degustación del Poniente: 27 euros.

Especialidades: Productos de la tierra.

Recomendaciones: Micuit de pato con mermelada, jamón serrano de cordero lojeño, ensalada de alcachofas y espárragos de Huétor Tájar, esturión ahumado de Riofrío con láminas de tomate natural.

Bodega: 120 referencias.

Capacidad: 90 comensales.

Wifi: Sí.

Flati ofrece a los comensales una carta de referencia, amplia y variada en entrantes, caldos, carnes, pescados y postres, pero, al mismo tiempo, trabaja con una «mini carta» de sugerencias, según lo más fresco del mercado. «Es fundamental que haya cambios , para que el cliente no perciba monotonía. Siempre introducimos novedades para sorprender al comensal», comentan.

No obstante, Flati ya es una marca dentro y fuera del Poniente Granadino. «Brindamos al cliente lo que nosotros mismos queremos encontrar en un buen restaurante», dice Antonio Díaz, que insiste en que «sea carne, pescado o embutido, lo más importante es que sea buenísimo, de máxima calidad».

El menú del Poniente

Tras 18 años organizando jornadas gastronómicas con sabor a productos del Poniente, Flati incorpora a su oferta un menú 100% del territorio. El restaurante lojeño pone sobre la mesa lo más emblemático de la cocina del Poniente con un menú degustación que pocos restaurantes ofrecen.

«Cada plato tiene su nombre, su historia, un componente etnográfico», explican los hermanos Díaz. Esturión y trucha de Riofrío, espárragos de Huétor Tájar, jamón de cordero ecológico lojeño y quesos como el de Montefrío son la avanzadilla de un menú regado por el premiado AOVE Envero de San Isidro. «Cualquiera de nuestros platos está hecho con un mimo y una elaboración muy cuidada. Para nosotros es importante que haya una crianza respetuosa de esos ingredientes», comenta Antonio, para el que el tiempo y la temperatura son la clave de una buena cocina.

Porque la filosofía de Flati es ofrecer deleite gastronómico y relajación, con un trabajo y atención al cliente sin tensiones ni estrés. «Haciendo las cosas con orden, con calma», afirman estos hermanos lojeños. Entradas frías y calientes como el 'micuit' de pato con mermelada de pétalos de rosa, el jamón serrano de cordero lojeño, la ensalada de alcachofas y espárragos verdes confitados en AOVE o el esturión ahumado de Riofrío con láminas de tomate natural; pescados como la suprema de trucha asalmonada lojeña ahumada o con setas y gambas; carnes al carbón como las chuletitas o la pata de cordero ecológico de la sierra de Loja; o postres caseros como la tarta de queso con mermelada artesana de tomate... Componen una carta marinada por más de 120 tipos de vinos a elegir y con platos en constante evolución.

1. Paletilla de cordero lojeño al horno. / 2. Solomillo de cerdo ibérico. / 3. Bacalao confitado con ciruelas al brandi. / N. J.