RESTAURANTE VIVA MARÍA

Una década de sabor a Italia en Granada, ¡Viva María!

Rigatoni con pesto de rúcula y almendra. /T.M.
Rigatoni con pesto de rúcula y almendra. / T.M.

Una pequeña casa de comidas, junto al mercado de San Agustín, en la que disfrutar de los platos más arraigados en la gastronomía italiana

TATIANA MERINOGranada

No siempre para comer bien hace falta una gran mesa con mantel, una sala amplia, una atenta camarera o una experta sumiller. A veces encuentras grandes sorpresas en pequeños rincones de la ciudad. Es el caso de Viva María. Un local sin ambiciones, acogedor y de trato cercano y familiar, en el que María te hace sentir como si parases en pleno corazón de Italia y te abriesen las puertas de alguna casa. El saloncito que ofrece para degustar sus recetas es de proporciones reducidas, una reunión de más de diez comensales ya no podría disfrutar de este encantador lugar. La sensación está más próxima a la experiencia de comer en la cocina que de degustar los platos en un gran salón. La decoración tiene un marcado carácter italiano, en cada cartel, detalle o rincón sientes la Italia castiza. Pequeñas mesas de madera con sillas diversas y manteles individuales y coquetos dan el aspecto final a los almuerzos o cenas en Viva María.

Su cocina es cien por cien italiana, recetas tradicionales con un sabor indiscutible que te transportan fácilmente a los románticos paisajes de la Toscana. Todos sus platos, incluidos los postres, son hechos por ella misma, por ello su carta esté escrita a mano y cambia a diario. Muchos de los ingredientes que componen su cocina son importados directamente de la península itálica, y es que, como buena genovesa, sabe que para que sus recetas se saboreen perfectas hay ingredientes que no puedes sustituir.

Abrió sus puertas hace ya una década y, aunque su trayectoria laboral en nada se acercaba al mundo de la cocina, decidió cambiar de país y de profesión. Se formó en una escuela de hostelería italiana y comenzó a elaborar sus platos para todos los granadinos que quisieran saborear su querida Italia. Una de las grandes ventajas de Viva María es que ofrece todas sus elaboraciones también para llevar. Una de las especialidades de la casa, como no podía ser de otro modo, es la lasaña que aunque la elabora con diferentes ingredientes es uno de los platos que siempre encontrarás en su carta. La pasta es otro plato inamovible, pero pastas hay muchas y de muchas formas diferentes. Así, encuentras desde rigatoni a fettuccine pasando por los pappardelle o maccheroni al estilo de lo que le apetezca ese día cocinar. Peculiaridades que brindan sólo esos lugares genuinos de la ciudad. Sus tartas son deleite para todos los gustos y suele ofrecer diferentes para que cada cliente pueda elegir la que más le apetezca, pero si vas no olvides pedir su tiramisú, otro de sus puntos fuertes.

Para beber, Italia de nuevo. Entre sus vinos Sangiovese, nombre que proviene de una de las variedades de uva tinta autóctona y más representativa de las colinas toscanas. Primitivo, otra de las variedades tintas italianas que se encuentra sobretodo en Apulia, o La Cacciatora un vino de aguja dulce y afrutado de trago fácil que marida bien con pastas y se adapta bien a la mayoría de los paladares. Entre sus cervezas encontramos algo más de variedad en cuanto a que conviven nacionales con italianas. Así, encontramos Bandolera, una cervezas artesanales cordobesas, Alhambra o Birra Moretti y Peroni entre las italianas.

En definitiva, si lo que le apetece es disfrutar de una comida con cierta intimidad, con platos ricos y paladear las recetas clásicas de la gastronomía italiana, sólo tiene que acercarte a la calle San Jerónimo y dejar que María lee sorprenda con lo que haya cocinado en el día, y devolverle esa sonrisa característica a su gentil carácter.