Equipo de sala y cocina de Al Espeto. / Alfredo Aguilar

Restaurante al espeto

Esencia del Mediterráneo en pleno centro de Granada

Un pedacito de la Costa Tropical trasladado a la capital granadina permite disfrutar de un auténtico espeto de sardinas, asado sobre las brasas, al modo tradicional

JESÚS LENS Granada

El 18 de agosto cumplió su primer aniversario un restaurante muy especial: Al Espeto, el único local de fuera de la Costa Tropical que, en toda la provincia de Granada, sirve pescado espetado… de verdad.

Por ejemplo, este verano ya es posible disfrutar de los auténticos y originales espetos de sardinas en el corazón de Granada, que el restaurante de Miguel Montalbán y sus socios tiene una barca en la que se asa el pescado al modo tradicional, sobre la lumbre y a las brasas del carbón, al aire libre, como se viene haciendo en la Costa desde tiempos inmemoriales. « El pescado espetado tiene mucho más sabor. Es más natural y, cuando el género es bueno, no necesita de salsas para resultar un bocado exquisito«, nos cuenta un Miguel que, de peces frescos, sabe lo suyo.

Pescados asados en la barca tradicional. / Alfredo Aguilar

Miguel pertenece a una familia que lleva más de cincuenta años en el sector mayorista del pescado. Actualmente tienen puestos en Mercagranada, en una pescadería de Los Pajaritos y en el Covirán de Avenida de la Ilusión y en otro de la Chana. De ese conocimiento del mundo del mar vino el salto al mundo de la hostelería, que está reportando muchas y buenas satisfacciones a Miguel. «Y más que nos va a dar, que la barca de los espetos lleva funcionando desde hace solo unas semanas y hay mucha gente que todavía no la conoce».

Una barca que funcionará todo el año, y no solo en verano: aunque llegue septiembre, el primer mes con «R» del ciclo, y se terminen las sardinas frescas, Al Espeto seguirá asando los grandes pescados de escamas: lubinas, doradas, pargos y meros. Pero Miguel Montalbán tiene un favorito: el pulpo. Ese pulpo que, a la brasa, resulta espectacular.

Pulpo a la brasa. / Alfredo Aguilar

Otro aspecto importante a tener en cuenta: Al Espeto trabaja con pescado proveniente de la lonja de Motril, por supuesto, pero también de otras muchas lonjas de España, como la de Denia, Huelva, Ayamonte, Sanlúcar de Barrameda, Garrucha o Santa Pola. Ello hace que las especialidades de cada zona geográfica lleguen con la mayor frescura a nuestra tierra, del fondo del mar directamente al plato: exquisitas coquinas de Huelva, gamba roja de Garrucha, langostinos de Sanlúcar…

Además del pescado espetado o a la plancha, hay excelentes frituras, para los amantes de una de las joyas de nuestra gastronomía. A destacar los boquerones desraspados y las ortigas. El marisco es otro de los puntos fuertes de Al Espeto, desde las sugestivas y provocativas ostras al bogavante o la langosta. Pero conviene no olvidar las almejas, los deliciosos berberechos y los mejillones, uno de esos platos en los que el cromatismo y el aroma a Mediterráneo concentran la esencia de todo un continente. Para un amante del género noir como yo, eso sí, las navajas son obligatorias e insustituibles.

Otro detalle importante: la atractiva decoración, de un negro lavado y enormes tuberías a la vista que rompe con el clásico blanco y azul de las marisquerías de toda la vida. Un toque de distinción que muestra la personalidad de un restaurante diferente en que cada detalle está cuidado con esmero.

Y el tapeo, generoso y variado. Con base en el pescado de la casa, el atún resulta exquisito, así como las frituras. Pero como no solo de pescado vive el cliente de Al Espeto, la carta también incluye carne, como el soberbio y suculento entrecot de ternera o la pluma. Y, aprovechando las brasas, no dejen pasar las chuletillas de cordero o el soberano chuletón de vaca. Otra de las especialidades de Al Espeto son los arroces, con marisco o bogavante y siempre para dos, pero no hay un plato que una a más a dos comensales. Y las ensaladas, en las que se juega con los productos de la tierra y los del mar: ensalada al espeto con ventresca de atún escabechado, ensalada de frutas y mariscos de la Costa Tropical y un soberbio salmorejo con cebiche de quisquilla, ahora que aprieta el calor.

El remate a una visita a Al Espeto lo ponen los postres, con especialidades de Los Italianos, la siempre demandada tarta de tres chocolates y la más llamativa de yogur y Oreo. Y un consejo para quienes no quieran sentir remordimientos… ¡exquisita tarta de zanahoria!

Parafraseando el famoso dicho de Mahoma y la montaña, si el granadino o visitante a Granada no va a la Costa, Al Espeto le trae lo mejor de la Costa Tropical a su casa. Una ocasión de lujo para disfrutar del mejor pescado del Mediterráneo en su esencia más pura.