Qubba: un viaje hacia nuevos sabores en clave local

José Miguel Magín, a la izquierda, lidera la cocina de este gastrobar./
José Miguel Magín, a la izquierda, lidera la cocina de este gastrobar.

El hotel Saray completa su oferta con un nuevo restaurante de cocina vanguardista, pero enraizada en la cultura granadina

TATIANA MERINO

El vocablo 'qubba' proviene directamente del árabe y hace referencia a una cúpula de base cuadrada . De ella deriva la palabra alcoba. Qubba es el nombre de un nuevo restaurante situado junto al Palacio de Congresos de la capital, que debe precisamente su denominación a su característico techo abovedado.

Por alguna razón, aún no hemos desechado la idea de que los restaurantes de hoteles son espacios inaccesibles, bien por el rango de precios o bien por su estilo formal. Cruzar la recepción del hotel para acceder a su restaurante es algo que tan sólo hacemos cuando salimos de viaje y nos hospedamos en el mismo. Conscientes de ello, Qubba, aunque comparte cocina con el Hotel Saray, presenta un concepto bastante alejado de la restauración de hotel.

La idea parte de un ambiente actual y diáfano, fresco y dinámico, sensible con las elegantes formas que imprime la cadena. Es un lujo acercarse a disfrutar de su cocina. Se accede directamente desde la calle y no encontraremos en su personal elemento alguno que lo relacione con la familia Santos, los gestores del hotel. Sin embargo, su encantador servicio y el sabor inconfundible de los platos de su jefe de cocina, José Miguel Magín, les delata.

Su carta es dinámica. Incluye platos al centro como el carpaccio de vaca pajuna o las croquetas de choco al ajillo. También tapas elaboradas que ofrecen la posibilidad de comidas más rápidas, propias del mediodía y las apretadas agendas, aunque la opción de almorzar con tiempo y una buena sobremesa es igualmente factible en este restaurante de dos plantas, que alterna mesas altas con bajas para dar versatilidad a cada comensal.

Han otorgado a su barra un protagonismo no sólo reconocible por su luminosidad y elegancia dentro del conjunto decorativo del restaurante, sino por su cuidada selección de vinos y una carta especializada en cócteles y ginebras. Es el propio Miguel Ángel, jefe de sala, quien enseña algunos de los cócteles más demandados, como el mojito de fresa, que refresca y seduce cual mojito de hierbabuena, pero al que aportan un toque más afrutado y suave. La piña colada o algunos de los clásicos de siempre se cuelan igualmente en esta carta defensora del atractivo protagonismo que bebe reclamar la coctelería.

Aunque su clientela se divide entre granadinos y visitantes extranjeros, su cocina apuesta por producto de la tierra y recetas tradicionales como es el caso de uno de sus platos más demandados, las espichás, elaborado a partir de sardinas curadas con sal y acompañadas de huevos, patatas y ajos almendrados. Es una de las receta típicas del Valle de Lecrín, que se ofrece como un reconstituyente.

El atún rojo que elaboran a modo de tataki sobre un aliño de alga wakame, salsa de coco y sriracha es otro de los platos con más demanda. Sin embargo, la joya de la corona la aporta la costilla de ternera confitada a baja temperatura con patatas copo de nieve machacadas y verduras. Dicen que aquel que la prueba ya no la olvida. Entre sus platos también hay cuchareo como el gazpachón, un gazpacho de fruta de la pasión con esturión de Riofrío ahumado que resulta más que tentador.

Un espacio para veganos y unos postres cuidados denotan el mimo que han dedicado a su trabajada carta. Destaca un postre:la 'castaña de oro', guiño a una de las elaboraciones premiadas del chef Magín, precisamente con la Castaña de Oro de Mecina Bombarón. Este postre se alza en la carta como baluarte identificativo de Qubba. Elaborado con puré de castañas, higo seco y frutos de la Alpujarra, su esponjosidad y equilibrio son bien merecedores de tal galardón.

La reforma del antiguo pub del hotel, que cobijaba celebraciones y momentos relajados para los huéspedes, la ha llevado a cabo Aneta Mijatovic bajo su firma de decoración de interiores.