El refectorio

Almejas a la tarantina, de Altamura

SERGIO GONZÁLEZ HUESO Granada

Dalí quería robar el aire que circula en la sala de las Meninas. «¡Es el de mejor calidad del mundo!», dijo una vez. Yo, el de esos restaurantes que forman parte del paisaje sentimental de las familias. Una graduación, el cumpleaños del abuelo o la jubilación de mamá. Estuve con mi pequeña familia hace poco viajando por mis recuerdos en Altamura, un lugar de aire embriagador fedatario de mil eventos felices.

Allí la comida sabe diferente mientras te haces mayor viendo el júbilo tranquilo de las mesas vecinas. Y en cada una de ellas, ese plato que nunca puede faltar, otro más de la tribu: el solomillo voronoff, el filete tártaro, los frutti di mari... en todas las casas hay uno. En la mía están las almejas a la tarantina, que son la definición de las novelas para Delibes: un hombre, un territorio y una pasión. Son las manos del chef, los sabores del Mediterráneo y el amor por Italia. Las almejas se abren empapadas en una salsaza de tomates maduros, vino, ajo y cayena. Por encima, perejil fresco y, en el plato, rebanadas de pan tostado. Es esa fiesta que no queremos que acabe, un fino festival lleno de reminiscencias.

En datos

  • Ingredientes principales Almejas, tomates maduros, ajo, vino blanco, guindillas, perejil y pan tostado.

  • Precio del plato 19 euros

  • Restaurante Altamura

  • Dirección Avenida de Los Andaluces 2, 18014 Granada

  • Carta 30€ pax

  • Tips Restaurante ideal para familias: grandes salones y cocina de impronta italiana accesible a todas las edades y paladares; raciones generosas...