Las terrazas de la Plaza de la Romanilla llenas de comensales en pasadas primaveras. / Alfredo Aguilar

Los bares de Granada ven dificultades en una eventual apertura para el próximo 25 de mayo

Las declaraciones del presidente de la Junta de Andalucía deja muchas dudas en los hosteleros

Tatiana Merino
TATIANA MERINO Granada

Tras las declaraciones que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, realizó el pasado domiingo donde sorprendió con la propuesta de reabrir los bares y restaurantes de la comunidad antes de un mes, los empresarios y hosteleros de la capital granadina se muestran precavidos y algo expectantes a lo que se vaya concluyendo por parte de las autoridades en estas semanas.

Las principales dudas se aglutinan en torno a cuáles serán las medidas a llevar a cabo para poder abrir y qué pasará con los empleados acogidos al ERTE si a la hora de reabrir los negocios no podrán atender con su aforo habitual.

Una de las tabernas más aclamadas de la capital, La Tana, ve difícil la apertura si las condiciones para garantizar el correcto cumplimiento de la normativa pasa por tener que albergar casi dos metros de separación entre clientes. «La primera cuestión sería saber cuántas personas puedo dejar entrar y en grupos de cuántos. Nuestra taberna es pequeña, tanto que la posibilidad de cumplir el metro de separación entre clientes se haría complicado simplemente con que alguno quisiera pasar al baño, al final de la sala» explica Luisa González, copropietaria junto a su familia. «En nuestro caso, hasta con los veladores sería complicado, pues la calle Varela es estrecha y convivimos con muchos otros bares con los que mantener la distancia entre mesas o clientes, incluso en la calle, sería digno de estudio» reflexiona.

Como todos, están deseando volver a la normalidad y poder reencontrarse con sus clientes, reagrupar al equipo y trabajar como llevan haciendo desde que su madre abrió por vez primera este lugar de culto, pero la realidad y la sensatez que estos días reclaman por el bien de todos les hace dudar de si podrá ser factible para ellos, un bar pequeño, donde la barra tiene un protagonismo indiscutible, abrir su persiana a menos de un mes. Con un invierno no demasiado abundante, la pandemia ajusta aún más los cinturones de la familia «tras las imágenes que se han visto de las aglutinaciones de niños en su primer paseo ¿quién podrá controlar la distancia en lugares como las tabernas? sin contar que ante la preocupación general la reacción de la mayoría no es exponerse en un bar» cuenta sin rodeos Luisa.

Antonio Rojas, chef propietario del gastrobar Picoteca 3 maneras en el Realejo, cuya sala se combina entre una barra, una mesa central para compartir y mesas bajas, no sabe cuáles serán las medidas que puedan tener cabida en su bar. «Quiero abrir cuando se pueda realmente abrir, cuando la normalidad esté impregnada en el protocolo de apertura. Entiendo que haya ciertas medidas como las mascarillas, los geles hidroalcóholicos, etc. que podrían incluirse en la rutina diaria a partir de ahora, pero no creo que sea viable la implementación de las mamparas, por ejemplo. Es una inversión que no invita a que la experiencia en el restaurante sea mejor, más bien creo que es un sinsentido que recuerda a aquellas lejanas zonas acristaladas para fumadores« cuenta mientras afirma que no había tenido en cuenta la fecha del 25 de mayo como algo creíble, en todo caso como una intencionalidad, pero nada serio. « Si abrimos los clientes no van a venir, habría que cambiar mucho el discurso para que la calma volviese a interiorizarse por parte de todos. Mi duda es si no se está buscando la apertura más por descargar al SEPE (Servicio de Empleo Público Estatal) que por una preocupación real con el sector o la vuelta a la normalidad« cuenta reflexionando sobre los gastros que acarrearía la apertura sin garantías sobre la producción.

El conocido chef, ahora también propietario de Casa Encarna, Daniel Álvarez comenta en la misma línea que ve más probable las reuniones de amigos en casa que las salidas gastronómicas a los bares o restaurantes. «Si tenemos una capacidad de unos 50 comensales, como pasa en nuestro local junto al Ayuntamiento, y deciden que se puede abrir con el 30% de la capacidad habitual, estaríamos hablando de unos 15 clientes. ¿Volvemos con toda la plantilla para atender como mucho a 15 personas? o ¿cómo reorganizamos a nuestro equipo?. Eso sin olvidar que la vida en los bares es ocio. En ellos se comparte con los demás, se disfruta de un rato distendido en el que sonreir sin preocupaciones, ¿alguién cree que podremos ofrecer eso en tres semanas?. Yo me turno con mi mujer para salir a la compra porque ver a la gente con guantes y mascarillas no es un panorama alentador, es imposible no venirse abajo viendo tal perspectiva. ¿Imaginas esa estampa en cualquier bar? no resulta lo más estimulante« apunta Daniel, recalcando que es su opinión a día de hoy. Alude a que una de las características de este estado de alarma es que la rapidez con la que nos adaptamos a las noticias y situaciones que cambian radicalmente en 24 horas, podrían dejar abierta alguna esperanza.

Pero también hay voces ilusionantes, porque como en todo, depende de las capacidades y características de cada lugar. El internacional bar FM comenzó a trabajar bajo reserva desde comienzos de año aporximadamente, ellos ven algo más de luz en la posibilidad de abrir para el próximo 25 de mayo. Esta misma semana comienzan a trabajar con envíos a casa «hay que intentar aunar esfuerzos para obtener algo de movimiento aunque sea en formatos diferentes a los que trabajábamos con anterioridad» explica Francisco Martín Macías, quien ve la reapartura como algo factible. «En nuestro caso quizás la barra quedaría inutilizada y tan sólo podríamos emplear tres mesas, pero podría ser posible. Quizás es el momento de ver posibilidades de terraza y reinventarnos un poquito en ese sentido. Las mayores dudas vendrían con el personal, nuestra cocina sin ir más lejos es de dimensiones muy reducidas».

Sin duda habrá que esperar para ver qué sucede finalmente y saber si la hostelería podrá volver a regalar momentos inolvidables en torno a un buen plato y una botella de vino en la segunda quincena del mes que viene.