PEPE MARÍN

Los bares y restaurantes de Granada prefieren repartir a domicilio antes que la recogida en local

La opción de pedidos para recoger en el local tienen un reflejo puntual en el sector, que se prevee podría ganar adeptos en los próximos días

Tatiana Merino
TATIANA MERINO Granada

Los bares y restaurantes de Granada se reinventan. En la adaptación a la fase 0 que se vive en el sector, algunos optan por sumar, al reparto a domicilio, los pedidos a recoger con un enjambre de incertidumbre. La peculiaridad de la situación actual mantiene parte de los restaurantes cerrados y los bares en absoluto silencio, y las consecuencias parecen agravarse con las medidas de desescalada. Tras las primeras reacciones frente a las fases que prevén la vuelta a la nueva normalidad, surge una ingente cantidad de cuestiones a resolver donde nadie parece tener respuestas. En el puente de mayo, algunos restaurantes granadinos han tomado las riendas de la situación y han comenzado a reactivar su actividad bajo todas las adversidades propias de la situación de emergencia sanitaria.

Es el caso del icónico Bar Fm. A mediados de abril se unió con otro de los bares más representativos de la capital, taberna La Tana, para apoyar el proyecto de Cruz Roja Responde frente al covid-19 con una experiencia gastronómica que se donó a la macrosubasta entorno a la gastronomía. Tras esta iniciativa, comenzaba a fraguarse la que finalmente lanzaron a sus redes sociales a final del mes pasado. Con intención de poder comenzar a arrancar el engranaje de su bar, Paco y Rosa, han adaptado una carta para pedidos a domicilio que, desde que se hizo público que en la fase o de la desescalada se puede recoger la comida en el propio local, es otra de las opciones que ofrecen. La inmediatez con la que en este confinamiento estamos viviendo algunas escenas nos ha facilitado poder seguir una de las primeras visitas de Paco a su proveedor habitual de pescado en las redes sociales, acompañándolo en cada paso para su esperada «reapertura». Junto a los platos seleccionados también han agrupado algunas propuestas de bodega para acompañar sus elaboraciones y poder hacer llegar una parte de FM a casa.

Con dudas como la mayoría, han trabajado este fin de semana rescatando a dos de sus cuatro empleados acogidos al E.R.T.E, que iniciaron el pasado mes de marzo, con buena acogida entre sus clientes. Nadie ha sabido contestarles aún, si hay unas condiciones concretas en el rescate de dichos empleados, un mínimo de horas, si es necesario una licencia temporal para las adaptaciones a ciertos servicios dadas las circunstancias, etc. aunque sí que han recibido el cobro de la cuota de autónomo y el de seguros sociales de su plantilla. Todas estas cuestiones están en manos de sus gestores que trabajan sobre normativas y directrices que van cambiando por horas y a las que, en muchas ocasiones, no tienen aún respuestas. De momento, su intención es permanecer atendiendo a domicilio y con pedidos para recoger en el bar, mientras averiguan si pueden optar por alguna opción de velador que facilite su vuelta a la normalidad.

Samuel Hernández, chef propietario del restaurante Cala, es otro claro ejemplo de la incertidumbre que se vive en estos días. Sin saber aún si puede rescatar a alguno de sus trabajadores, o debe hacerlo por horas repartidas a toda su plantilla, ha dado el pistoletazo de salida con una prueba de fuego este pasado puente. Abrirá, si nada lo impide, los fines de semana para reparto a domicilio y pedidos que se podrán recoger en el propio restaurante de la zona Forum. Así lo ha hecho ya este viernes y sábado, con una respuesta que ha sobrepasado sus expectativas y ha dejado pedidos fuera por no poder atenderlos. Sólo mientras espera respuesta de sus asesores, ha contactado con una empresa de reparto para que haga llegar su comida a Granada capital y algunos pueblos cercanos, pero se pregunta que si uno de los rumores que aún está por confirmar sobre el reparto es cierto esta opción será difícil para un restaurante pequeño, con una trayectoria de poco más de un año.

SÍ es imperativo que bajo la situación actual, teniendo empleados acogidos al ERTE, rescate a uno de ellos para prescindir de la contratación externa del reparto ¿qué sucede si ningún empleado tiene vehículo adaptado para el reparto? y los costes del vehículo, ahora necesario, ¿los debe asumir el empresario?. Al igual que Paco y Rosa, y tantos otros compañeros del sector las dudas se acumulan y las respuestas son escasas, efímeras y bastante peregrinas en multitud de ocasiones. En la mayoría de los casos, ni las propias administraciones saben aún cómo dar respuesta a las mismas. Las próximas semanas serán decisivas para continuar esclareciendo cuestiones que permitan la vuelta de nuestros bares, terrazas y restaurantes.