Roberto con uno de los aparatos que utiliza para preparar sus salsas. / Ideal

Con Nombre Propio | Roberto Cano

El bastetano que hace la salsa más picante de Granada

Roberto Cano es propietario de Ribasti, una empresa de Baza dedicada a la elaboración de salsas picantes artesanas

ALBERTO FLORES Granada

Aunque no le apasione a todo el mundo, el picante cuenta con un nicho de mercado que crece día a día. Amantes de este tipo de sabor que constantemente buscan nuevos productos con los que sentir el fuego en sus gargantas y el característico sabor de los chiles en su paladar. Algo que a día de hoy en Granada es más fácil gracias a Ribasti, la empresa de salsas picantes artesanales de Roberto Cano, un enamorado del picante de Baza que, ante la falta de productos de este tipo, decidió tomar la iniciativa.

«Cuando empecé no había muchas salsas picantes en España. Básicamente o comprabas tabasco o no había más», cuenta Roberto, que en ese momento empezó a experimentar y a hacer sus propias salsas en casa. Primero para su propio consumo, más tarde para sus amigos y unos años después como empresa de venta al público. «La primera salsa no salió bien, así que empecé a investigar sobre los diferentes chiles que existían y empecé a trabajar a través del ensayo-error».

Algo que prácticamente empezó «como una broma» y que ahora le tiene bastante ocupado debido a la gran demanda que existe de sus salsas. «Antes de salir al mercado hacía 20 salsas y plantaba chiles en mi huerta, así que lo complicado fue elegir qué salsas elegir para dar el salto». Se decantó por cinco variedades de las que pensaba que tendrían una mejor aceptación: Chipotle, Bourbon Experience, Llamarada, Melifera y Ribacha.

Todas las salas las prepara él mismo en Baza, mientras que el proceso de envasado lo realiza en Lanjarón, por lo que se trata de un producto 100% granadino. «Desde 2019, que fue cuando empecé a vender las salsas, la respuesta de la gente ha sido increíble. Ahora mismo no soy capaz de fabricar lo suficiente para cubrir la demanda», detalla. Y es que Roberto se encarga de todo: publicidad, marketing, promoción, venta… Una actividad que compagina con su otro trabajo en un almacén.

Sobre su proceso creativo, cuenta como utiliza su huerta en Baza para hacer experimentos y probar cosas nuevas. «Aquí tengo unas 200 platas y es como mi centro de experimentación. Me sirve para tener siempre chile disponible y poder hacer pruebas. Hago como los abuelillos que plantan tomates, solo que únicamente pongo picante».

En la actualidad su salsa se puede encontrar en tiendas de Granada, Jaén, Almería e incluso Madrid. Además de a través de internet, que hoy en día supone su mayor punto de venta. «Basta con que pongan Ribasti en Google para llegar hasta mi canal de cocina o redes sociales, desde allí pueden contactar conmigo para hacer pedidos o a través de www.soydecampo.com».

Llamarada, su creación definitiva

De todas las salsas que comercializa Roberto, Llamarada es la más especial y picante. «Con la Llamarada lo que intento buscar es que no solo sea lo más picante posible, sino que también esté buena y te apetezca seguir echándote». Como base de la salsa utiliza un caldo de verduras para que pueda tener «más sabor», porque al final la idea de sus salsas no es que únicamente piquen, sino mejorar el sabor de los productos a los que se les echa. «Cualquiera puede comerla, no es una salsa que te haga sufrir demasiado por su picor».