El refectorio

Nuestras bravas, de 'Lola gastroespacio'

SERGIO GONZÁLEZ HUESO Granada

El mundo quiere comer patatas bravas y el problema es que, como el arte, su democratización lo ha arruinado todo. El fin de la figuración en la pintura fue menos dramático que la generalización de la versión fritanga de esta tapa que nació en Madrid con otro aire. Encontrar hoy buenas bravas es pasar una vida buceando entre latas de domingueros hasta dar con media ánfora rota. Y eso si hay suerte, porque lo normal no es cruzarte con tesoros como la cocina de David Perea. Un joven talento que colma sus platos de personalidad. Por eso las suyas no son canónicas, pero que no le importe ni al más fundamentalista de los muyahidines gastronómicos, tampoco él podría resistirse a esas patatas crujientes cocinadas antes a baja temperatura y salteadas con tomate y kimchi.

Y lo mejor es perder la cuchara en su divertida espuma de chipotle. Qué gran inicio para una comida. La revelación fue como la de Giménez-Arnau cuando le dieron de comer en la Línea Sigfrido: «No entiendo nada de fortificaciones, pero si el rancho sigue así, aseguro que esta línea es inexpugnable», dijo 'emocionao'.

En datos

  • Ingredientes principales Patatas, tomate, kimchi chpotle, cebolla crujiente, cebollino

  • Precio del plato 9 euros

  • Restaurante Lola Gastroespacio

  • Dirección Calle Prieto Moreno, 10, 18140 La Zubia, Granada

  • Teléfono 686 63 87 47

  • Carta 45 € pax

  • Tips Cierra domingos noche y lunes todo el día;buena carta de vinos por copa; terraza pequeña sin estufa; mejor reservar en fines de semana.

  • Estilo Fusión con producto de temporada