Alicia Pelegrina, tras la barra del Soria, habla de viajes, estrellas y los tomates de la huerta de Fran / PEPE MARÍN

Una Alhambra con... | Alicia Pelegrina

«La cena perfecta es bajo las estrellas, en la Sagra»

Alicia Pelegrina hace todos los años un viaje sola en el que la parte gastronómica tiene mucha importancia. Le gustan la cerveza bien tirada y los rollitos vietnamitas

JESÚS LENS Granada

Yegen. Es la palabra que más sale a colación durante la conversación con Alicia Pelegrina, doctora en Ciencias Ambientales por la UGR que trabaja en el Instituto de Astrofísica de Andalucía. Acaba de publicar el libro 'La contaminación lumínica' en la editorial Catarata, colaboradora del CSIC. En plena vorágine de septiembre, mientras remata una ruta de tapas astronómicas para un congreso científico que se celebra en Granada la semana que viene, nos citamos en el Soria para hablar de gastronomía, estrellas y viajes. El universalmente conocido Fran acaba de llegar de Yegen con tomates, pimientos y uvas recién cogidos de su huerta y su parra. Son una auténtica explosión de sabor.

–¿Por qué, el Soria?

–Porque es un trocito de la Alpujarra en el centro de Granada. Fran es de Yegen, que es parte de mi origen. Mi familia paterna es de allí y yo viví muy cerca, en Ugíjar, hasta los 12 años. Allí estaban mis abuelos más cercanos y allí pasé mi infancia. Y porque Fran tira la cerveza como nadie y sirve una carrillera que...

–¿Y por la parte musical?

–También. Fran es melómano y por esta barra es fácil encontrar a muchos músicos de Granada. Es un gran punto de encuentro.

–¿Qué más sitios de Granada frecuenta usted, también cantante en coros?

–ElLemonRock, un formato de local que pedía esta ciudad. Un local en el que siempre te encuentras música en directo. Es un lujo. Me gustan los locales con escenario, aunque sea pequeño. Taberna JJ y, por supuesto, Planta Baja. ¡Y El Bar de Eric! Tengo que mencionar una cita clásica del verano alpujarreño: su Festival de Música Tradicional, en cuyo nacimiento e impulso estuvieron involucrados mi padre y mi tío, Paco y Miguel Pelegrina.

–¿Qué recuerda de esas comidas de infancia en La Alpujarra?

–Las migas de mi abuela. Migas de sémola hechas en la lumbre, sobre los trébedes. Las removía con una paleta de forja y cuando salían las cortezas, me las daba sin que la viera nadie. De chica era muy mala comiendo, un suplicio para mi madre. (Risas).

–¿Qué sitio nos recomienda de La Alpujarra?

–El Puente, en Válor. Allí me he comido las mejores patatas de mi vida y tienen un pollo en escabeche soberbio. Y recuerdo el profundo aroma a vino de Bodegas Reinoso. Yo creo que de ahí me viene la afición al tinto, en invierno. En verano, cerveza fresquita.

–¿Y de Granada capital?

–La Taberna Granados, donde también tiran la cerveza muy bien y un sitio nuevo muy interesante: La taberna del Cosmonauta.

–¿Y para cenar bajo las estrellas?

–Echar una manta, llevar vino de Bodegas Vertijana, de Polícar, queso de Las RRR de Maracena y subir con buena compañía a cualquier paraje de la Sagra, donde podemos disfrutar de uno de los cielos menos contaminados, lumínicamente hablando, de Granada. Además, allí está el complejo Collados de la Sagra, cuya cocinera tiene unSol Repsol. Hay un telescopio cedido al IAA para sus estudios a disposición de los clientes, operado por uno de nuestros técnicos.

–¿Permite la contaminación lumínica ver bien el cielo desde las terrazas de la capital?

–Para nada. Y es un problema. En mi libro alerto de eso. La Oficina de Calidad del Cielo del IAA es la que ha permitido el trabajo conjunto de una ambientóloga como yo y los astrofísicos. En ese sentido, tengo que destacar el papel investigador de José ManuelVílchez y José Luis Ortiz. Ahora se está trabajando en el Geoparque, con Diputación, que el sello Starlight es muy bueno para el turismo.

–¿Algún libro de CSIC sobre nutrición que nos recomiende?

–'Qué sabemos de los alimentos ultraprocesados', de Javier Sánchez Perona. Recién publicado y puramente divulgativo.

–¿Le concede importancia a la gastronomía en sus viajes?

–Mucha. Una vez al año hago un viaje sola. Cuando voy a comer o cenar a los sitios recomendados, por ejemplo en Tripadvisor, llevo mi cuaderno de viajes para anotar impresiones del día. A veces me toman por crítica gastronómica y me sacan platos especiales. (Risas). En esos viajes disfruto más de la comida que cuando estoy con mucha gente.

Menú degustación

  • Un ingrediente AOVE de Nívar

  • Un plato de la infancia Migas de sémola de mi abuela

  • Una tapa para abrir boca Boquerones con patatas fritas

  • Una cocina internacional Asiática. Rollitos vietnamitas

  • Dulce favorito Tiramisú