Raúl Sierra a las puertas de su restaurante en Granada capital. / Ideal

Con nombre propio | Raúl Sierra, propietario de Atelier

El chef que triunfa en Granada con una cocina diferente

Raúl Sierra es chef y propietario de Atelier Casa de Comidas, restaurante que acaba de obtener un Bib Gourmand en la Guía Michelin

ALBERTO FLORES Granada

Una cocina muy andaluza, cargada de detalles y en la que el respeto al producto no puede ser mayor. Así podríamos definir la oferta gastronómica de Atelier Casa de Comidas, un establecimiento dirigido por Raúl Sierra en el que todo está cuidado al detalle y, más allá del gusto, otros factores como la vista, el olfato y el entorno también juegan un papel clave. Tanto es así que el pasado 14 de diciembre la prestigiosa Guía Michelin, la biblia de la gastronomía para muchos, le ha otorgado el reconocimiento de Bib Gourmand, un premio que reconoce a locales de España que ofrecen una propuesta con una gran relación entre calidad y precio.

Ya tenían ese reconocimiento anteriormente, en su pequeño restaurante del Callejón del Ángel. Sin embargo, al mudarse a un nuevo local tocaba empezar de cero en ese sentido y recorrer de nuevo un camino que solo les ha llevado poco mas de un año para volver a contar con esa mención en la Guía Michelin y establecerse como el único restaurante de la capital de Granada en poseerla. «Esto significa que el trabajo sigue estando bien hecho y nos alegra ser el único de la ciudad en tenerlo», cuenta Raúl Sierra, propietario y chef de Atelier Casa de Comidas, que añade que «cada vez estamos más centrados en el proyecto y este va rodando mejor».

Unos reconocimientos que llegan tras un gran trabajo y prácitcamente una vida entera dedicada a la cocina, aunque inicialmente no fuera el camino que eligió para su futuro. «En mi casa siempre hemos tenido mucho aprecio por el buen comer y a mi me gustaba mucho cocinar», explica Raúl. Sin embargo, pese a que se sentía atraído por los fogones, decidió estudiar Relaciones Laborales. Al poco tiempo comenzó a compaginar los estudios con un trabajo en un Pans & Company en Sierra Nevada y desde entonces su vida no se ha separado de la hostelería. Dejó los estudios y empezó a trabajar más en serio: Ibiza, Granada, Benalmádena… De ayudante a cocinero, de ahí a jefe de partida, luego a encargado de cocina. Y tras pasar por varios restaurantes en diferentes rincones de la geografía española, acabó marchándose a Bruselas.

Allí estuvo cerca de un año trabajando en un restaurante hasta que Toni, al que define como «su familia en Bélgica», compró un restaurante y le hizo socio. Unos años después, decidieron vender el restaurante para volver a España y hacer algo juntos. «Pensamos en abrir algo en San Pedro de Alcántara o Marbella, porque había mucho turismo, pero al final hable con él y decidí regresar a Granada y montarlo yo solo». Un regreso que tuvo lugar en 2017 y con el que comenzó a hacer realidad su sueño de tener su propio restaurante: «Sabía que hacía una cocina diferente y que en Granada podía encajar».

Fue ahí cuando montó el primer Atelier, ubicado en un pequeño local en el Callejón del Ángel que anteriormente se dedicaba solo a dar desayunos. «Como había clientela que venía a desayunar, así comencé, sirviendo cafés y tostadas», explica Raúl, que aprovechaba la ocasión para hacer desayunos con un toque propio e informar a todos sus clientes de que también abrían para comer y por la noche. «La gente empezaba a venir cada vez más porque lo que hacíamos les gustaba». Tanto que pudo dar el paso de dedicarse en exclusiva a dar comidas y cenas, dejando a un lado los desayunos. Se empezó a correr la voz y en 2019 consiguieron una Bib Gourmand, lo que provocó que el restaurante comenzara a quedarse pequeño para la demanda que tenían.

Esto provocó que dejaran el pequeño Atelier para mudarse a un local más grande en la calle Sos del Rey Católico. Un lugar en el que las señas de identidad continúan siendo las mismas: ofrecer una oferta gastronómica de calidad y llamativa. «Jugamos con nuestra creatividad y tratamos productos cotidianos para darles un valor máximo, lo que nos permite ofrecer una gran relación calidad-placer», explica el chef. De cara al futuro más cercano, Raúl solo espera «poder afianzar Atelier» en su nueva ubicación. «Llevamos un añito pero todavía con la pandemia de por medio. Espero seguir dando el máximo y poder establecernos para que nuestro trabajo siga hablando por nosotros». En cuanto a un sueño para el futuro, lo tiene bastante claro: «Trabajo para disfrutar de mi vida así que mi sueño es tener un restaurante sostenible que me permita a mi y a mis empleados conciliar una vida laboral y familiar. Y todo lo que venga por el trabajo duro realizado, será bienvenido».

Una mudanza difícil por el coronavirus

Cuando Raúl decidió dejar la anterior ubicación de Atelier para buscar un local más grande, no podía imaginarse lo que le venía encima. «Empezamos todo justo la semana antes del primer confinamiento y la verdad que fue bastante difícil», reconoce a IDEAL. Unos momentos de dificultad que, tras un 2021 todavía marcado por la pandemia, ya comienza a dejar atrás. «Ahora lo único que quiero es trabajar para disfrutar de mi vida, tener un restaurante sostenible que me permita a mi y a mis empleados conciliar una vida familiar y laboral».