Saltar al contenido

Gastrobitácora

Comerse un rosco... de Loja, por supuesto

Dejando al margen los de chocolate, es uno de los dulces que más me gustan y siempre que los pruebo, su sabor y textura me provocan una regresión que me hace viajar a la infancia

Regala esta noticia
El original, auténtico y genuino rosco de Loja.
Jesús Lens

Nos habían puesto un suspenso general. A los 40. Estábamos en EGB y no recuerdo a qué profesor del colegio de la Caja de Ahorros ... le habíamos tocado las narices por encima de nuestras posibilidades, pero había repartido 40 ceros como 40 soles. En clase de Lengua teníamos que escribir una redacción y, anticipándome –aunque sin saberlo– a la autoficción ahora tan en boga, me centré en aquel oscuro capítulo de nuestra formación. Pero me quedó demasiado serio y formal. Cecilia, mi querida y amada profesora, me animó a ponerle un poco de humor. Y escribí algo así: «El profesor X, cabreado, nos repartió 40 roscos de Loja para desayunar».

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Comerse un rosco... de Loja, por supuesto

[]

Comerse un rosco... de Loja, por supuesto