Panceta ibérica con dátil, tapa Casa Enrique. / p.A.

Destinos con sabor

Cosas comidas y bebidas

PABLO AMATE

Las ganas de salir y viajar han quedado palpables esta Semana Santa, sobre todo para la hostelería y hotelería. Si llovía, al bar; si no, entre procesiones, a tapear. Sí, han leído bien. El 'inducido' del alcalde de Granada nos ha hecho ser la comidilla de España y parte del extranjero. Paco Cuenca creo que nació en la Chana. Por ello me pasma que se asombre ahora del tapeo granadino.

Casa Enrique pone tapas

Si no lo veo y lo cato, no lo creo. Enrique padre era una institución. De aspecto y concepto 'senequiano': palabras, las justas… En mi larga vida y cuerpo zascandil, no se conocía este fenómeno de poner tapa. Loable la Carta al Director del Sr. Higueras publicada en este periódico. Elegante, razonando los porqués y entendiéndose todo, con verbo ilustrado y exquisita educación. Ese texto encierra y explica todo.

Es que son ganas

Nuestras 'folletaícas', ya saben, gustan a todo el mundo. Menos a tres que piensan que todos los días se puede ir de restaurante. Un par de cañas, sí. Pero con la misma asiduidad, casi diaria, comer sentado, un primero, segundo, café y postre; es inconcebible. Antes y ahora que los precios suben y no se espera estabilidad. Y mucho menos bajada. Si no fuese por el tapeo, muchos más negocios habrían cerrado con la pandemia.

Sin camareros

Serio problema el de la hostelería. Esta es otra, casi la puntilla. Faltan personas con ganas de trabajar en el difícil y sufrido gremio hostelero. Al pasar muchos empleados del gremio a los ERTE, arrancar cuesta trabajo. Los empresarios deben echar cuentas para que los camareros trabajen y no seguir en el paro. Un reportaje en TV4 informaba de que no tenían personal y necesitaban 2.700 empleados de cara al verano en Benidorm. Ya son muchas las barras donde los empleados son extranjeros.

Agua del grifo

Han transcurrido muchas décadas para que se copie lo bueno. Nuestra vecina Francia, donde en los años 70, los camareros mandaban a la mierda a los españoles, tenían la buena costumbre de ofrecer y servir 'agua del grifo' en todo tipo de hostelería. Agua buena, por cierto. Ahora en España es obligatorio ponerla gratis, si así lo solicita el cliente.

Hacer caja

Las clavadas que han dado los negocios de beber y comer y los minibares por esos botellines de agua mineral. Ya saben, pueden y deben servirle agua del grifo y usar su WC, aunque no consuma. Eso dice la ley. No sé cómo vamos va a poder aguantar la subida de precios. La técnica de, con el mismo envase o aspecto, poner menos cantidad, está a la orden del día. Lo hemos notado.