Salud

Dieta verde contra el cáncer de colon

La ciencia insiste, una alimentación rica en vegetales protege frente a los tumores colorrectales; pero los médicos tienen sus dudas

FERMÍN APEZTEGUIA

La dieta mediterránea representa el mejor remedio natural contra el cáncer de colon y contra todos los cánceres. Hablamos lógicamente desde el punto de vista de la prevención, claro. Nadie supera una enfermedad grave sólo con un patrón alimentario rico en vegetales, frutas, cereales y más pescado que carne. Vaya todo esto por delante para que el contenido de esta información no se malinterprete. Un nuevo estudio científico ha puesto de manifiesto el valor de una alimentación rica en vegetales para protegerse frente al cáncer colorrectal. Sígalo, que el consejo es bueno. El problema es que los cánceres son enfermedades muy complejas y, sobre todo, de largo recorrido. No surgen de la noche a la mañana.

«¿Quién no cambia de dieta no una sino varias veces a lo largo de su vida?», se pregunta el reconocido oncólogo Guillermo López Vivanco. No hace falta hacerse vegano para que ocurra algo así. Uno sale de casa de sus padres, se independiza y, automáticamente, cambia su dieta.Comienza a trabajar o decide vivir en pareja y vuelve a modificarse. Y así ocurre varias veces a lo largo de su vida. El control de la alimentación, por tanto, según explica el experto, de la red de salud de IMQ, es necesario, ayuda y puede resultar beneficioso. Pero no garantiza nada.

Una de cada 25 personas

Comer sano contribuye a una vida más larga y alejada de enfermedad. Pero esta recomendación, que vale para la mayoría de las personas, no a todo el mundo le va igual, ni le genera el mismo beneficio. Cada persona es un organismo diferente y la alimentación no es el único factor desencadenante de una enfermedad. Ni siquiera del cáncer de colon.

El último trabajo sobre los beneficios de la dieta contra esta patología –que insisto, los tiene– son el resultado de una amplia investigación publicada en la revista 'BMC Central'. Su autor principal, el profesor Jihye Kim, de Corea del Sur, recuerda en su informe que esta enfermedad constituye el tercer cáncer más común en todo el mundo. Uno de cada 23 hombres corre el riesgo de desarrollarlo y una de cada 25 mujeres, también.

Su grupo analizó el impacto de la dieta en la salud de casi 80.000 hombres de 60 años y más de 93.000 mujeres estadounidenses de 59, que fueron seguidos entre 1993 y 1996. Después dejaron pasar el tiempo, unos 25 años, y observaron quiénes habían desarrollado un cáncer y quiénes no.

Los resultados no dejan de ser curiosos. El grupo ha visto que el riesgo de sufrir un tumor colorrectal es un 22% menor entre los varones que mantuvieron una dieta más rica en alimentos saludables. El impacto de la alimentación en las mujeres fue, sin embargo, nulo. «Es posible que los antioxidantes presentes en frutas, verduras y granos (cereales y legumbres) contribuyan a reducir el riesgo de este cáncer al suprimir la inflamación crónica, que favorece la aparición de patologías oncológicas».

Cómo cuidar las tripas

¿Por qué funciona la dieta mejor en unas personas que en otras? Uno de los factores determinantes parece ser, a juicio de López-Vivanco, la microbiota, esa jungla microbiana que puebla nuestros intestinos y que resulta determinante en todos los aspectos de nuestra vida. Desde la salud física a la mental, la evidencia sobre su impacto en nuestro bienestar resulta cada vez mayor.

Más allá de la raza, la edad y los hábitos de vida (alcohol y tabaco, recuerde, resultan fatales), la fibra se sabe que favorece la evacuación intestinal... y los vegetales son muy ricos en ella. Los frutos secos, añade el especialista, lo son en vitamina E, que también se ha demostrado como un potente agente preventivo. Y eso es prácticamente todo lo que podemos hacer frente al cáncer: comer sano y vivir.