María Mateos nos recomienda en D'Platos algunos cómics gastronómicos de cara al Día del Libro. / pepe marín

Una Alhambra con | María Mateos, dueña de la librería Cómic Stores Granada

«Me enamoré de la comida japonesa a los catorce años»

De cara a la celebración del Día del Libro, el sábado 23 de abril, hablamos con María Mateos sobre cómics de contenido gastronómico

JESÚS LENS Granada

A estas mesas del D'Platos de Plaza Menorca, María Mateos ha traído a algunos de los guionistas y dibujantes de cómic más importantes del mundo. No solo es que el local está frente a su librería, Cómic Stores, 'La Cómic', como se la conoce en el mundillo; es que la propia María es asidua y hasta tiene cuenta de empresa aquí. Le gustan sus tapas y no duda en invitar a los artistas que presentan su obra en la librería o acuden a firmar.

–¿A qué artistas ha traído usted a D'Platos?

–En los últimos meses, a Juanjo Guarnido, Jorge Jiménez, Juan Díaz Canales, Javier Fernández o Belén Ortega.

–¡Grandes entre los grandes del cómic mundial!

–¡Dímelo a mí, que el Blacksad de Guarnido y Canales es uno de los títulos que me iniciaron en el mundo del cómic y ahora les tengo en el guasap! (Risas). Cuando los artistas vienen a mi librería, les regalo el cómic que me pidan y les invito a unas cervezas. Que perciban calor y cariño.

–¿Alguna comilona confesable?

–¡Con Belén Ortega, que le encanta el pan bao!

–¿Más establecimientos cerca?

–El Oro Nero, que lo lleva una pareja de italianos y, además de unas pastas selectas, ponen un café expreso delicioso. Es el que tomamos siempre en la librería.

–Acaba de volver de un viaje al Sahara. ¿Qué tal la experiencia?

–Me ha encantado. Ha sido toda una sorpresa y me ha permitido quitarme muchos prejuicios. Las dunas del desierto son mágicas y he disfrutado de sus enormes ensaladas, con dátiles y frutos secos y ese contraste de sabores que tanto me gusta. También de un cordero que se deshacía en la boca y de una pastela moruna de postre que estaba de lujo.

–¿Y el té?

–¡Hasta con música y ceremonial! Pero no me gustan mucho las infusiones, debo confesar. Soy más cafetera. Por eso sufrí tanto el año que viví en Nueva York, que ponen un café muy flojo.

–¿Alguna experiencia gastronómica de la Gran Manzana?

–El restaurante de Robert De Niro, con un menú excelente. La langosta con mantequilla y el bistec, estupendos. ¡Y nada de ego del actor en las paredes! También tomar café en Little Italy, que era como estar en una película. Soy muy cinéfila y uno de mis viajes pendientes es a Japón, a comer en el local donde se filmó 'Kill Bill', una de mis películas favoritas.

–¿Le gusta la comida japonesa?

–Me apasiona desde que mi tío Marcelo me llevó a probarla en Madrid, cuando tenía catorce años. Me enamoré de ella al instante. Era profesor de literatura y me regalaba los libros de Barco de Vapor. Me inició en los libros y en el sushi. Lo primero que pidió fue anguila, que ahora me encanta, pero fue un poco duro para empezar. (Risas).

–¿Qué restaurantes japoneses de Granada nos recomienda?

–Masae y Utopía Ramen Bar. Me encanta el ramen. Es como comerte el puchero de la abuela. En Nueva York, mis amigos Go Tori y Michiko Yamamoto me descubrieron los 'japos' auténticos en los que se comía en torno a una barra y allí aprendí a apreciar el ramen como se merece.

–¿Algún cómic de contenido gastronómico para el Día del Libro?

–Empiezo por dos de comida japonesa. 'El gourmet solitario', en el que la calma del personaje invita a relajarse y disfrutar del placer, de la magia de comer; y 'Oishinbo', casi una enciclopedia de la cocina japonesa que se publicó a comienzos de los 80 y es un clásico. Norma Editorial ha publicado 7 tomos en España y sirve como guía práctica en la que los platos sirven para contar la historia de los protagonistas.

–¿Un cómic para bebernos?

–Una de mis pasiones es el vino y 'Los ignorantes', de Étienne Davodeau, cuenta un año de convivencia y descubrimiento de un bodeguero lego en cómics con un dibujante que no sabe nada de vinos. Es un tebeo que tiende puentes entre ambos mundos. También 'Vinomics', relatos gráficos de varios autores. Cada día me leía un relato acompañado con un buen vino.

–¿Y de postre?

–'Los secretos del chocolate', de Frankie Alarcón. ¡Otra de mis pasiones! Es la historia del obrador del maestro parisino Jaques Genin. Otra no ficción muy golosa.

Menú degustación

  • Un ingrediente AOVE y vinagre de Módena

  • Un plato de la infancia Sopa de tomate de mi abuela

  • Una tapa para abrir boca Aguacate con anchoas

  • Una cocina internacional Japonesa

  • Dulce favorito Chocolate