Chechu González y V. Martín. / ideal

Gastrobitácora

Un estrella Michelin en María de la O

El restaurante de Carretera de la Sierra sigue trayendo a Granada a grandes cocineros para trabajar a cuatro manos con Chechu González

JESÚS LENS Granada

Son ocasiones únicas que no se pueden desaprovechar. Que vengan a Granada cocineros con estrella Michelin a restaurantes como Lemon Rock o María de la O es un lujazo que nos permite conocer otras gastronomías y propuestas culinarias diferentes.

Víctor Martín, del restaurante Trigo de Valladolid, reconocido con una estrella Michelin y dos soles Repsol, pasó un día en María de la O cocinando mano a mano con Chechu González. «¡Menudo tinglado tenéis aquí!», decía con naturalidad y sencillez el vallisoletano, sonriendo de oreja a oreja al terminar el servicio de mediodía, saldado con llenazo completo y que dejó un inmejorable sabor de boca en la concurrencia.

Para Chechu González y su equipo, fue una ocasión estupenda para disfrutar de la experiencia y el saber hacer de un cocinero laureado con el que comparte pasión por los caldos y los fondos, elemento definitorio de la propuesta gastronómica de María de la O.

El menú a cuatro manos comenzó con un Crujiente escabechado y quisquilla de Motril a cargo de Chechu, pura untuosidad, acompañado del Torrezno frío preparado por Víctor. Como primer pase principal, el Escabeche de aceituna gordal y pijota fue la bomba. Ojo a este plato, que va a estar en la carta de María de la O, porque es de los que te vuelan el paladar. A continuación, en honor a la temporada, el pucelano ofreció Espárragos, almendra y ramallo de mar. Esturión, pimienta verde y hummus de lenteja beluga, otra elaboración de Chechu; dio paso a los principales de la función. El chef invitado apostó por un sorprendente Tendón, setas de primavera y miso de garbanzo. Y las espectaculares Castañetas de ibérico 5J y chirivía, de González, el otro gran platazo de la velada, coronaron el menú.

Para los postres, Víctor presentó un Piñón castellano y Chechu sorprendió a la concurrencia con una originalísima Bavaroise de cebolla, otra soberbia creación que dará que hablar.