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Francisco Tamarit habla en la cafetería de la escuela de los retos formativos de su alumnado. p Pepe Marín
Una Alhambra con | Francisco Tamarit, director Académico de CFP La Inmaculada

«La formación en hostelería es imprescindible»

Especialista en gestión, Francisco Tamarit tiene claro que la formación es esencial para la profesionalización del sector de la hostelería

Jesús Lens

Granada

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Viernes, 2 de febrero 2024

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Fuimos a la Escuela de Hostelería La Inmaculada para hacer un reportaje sobre los cinco alumnos que están en las semifinales del concurso para jóvenes promesas de la cocina organizado por Le CordonBleu y aprovechamos para compartir una cerveza con Francisco Tamarit, su director académico, a quien también veríamos unos días después en Madrid Fusión.

–¿Qué tal, el congreso?

–Era mi primera vez y lo que más me ha gustado han sido las ponencias en el auditorio donde los mejores cocineros de nuestro país y de fuera, a modo de píldoras formativas, derrochan conocimiento sobre gastronomía, tendencias y creatividad.Lo hacen de una manera muy personal y mostrando su trabajo sin complejos.

–Uno de sus alumnos ganó el concurso de Le CordonBleu...

–El primer premio de nuestro antiguo alumno Raúl Campillo supuso para la escuela un hito muy importante ya que se pudo demostrar que con esfuerzo, dedicación y trabajo, los sueños de nuestros estudiantes se pueden cumplir. Raúl está viviendo actualmente una experiencia formativa única y se merece todo el éxito en su carrera profesional. El reconocimiento obtenido con este premio es fruto de la calidad de la formación recibida, el cuidado y el apoyo que siempre brindamos a nuestro alumnado y, sobre todo, por el sorprendente talento que hay en las nuevas generaciones de cocineros.

–¿Qué modelo formativo tienen?

–Nuestra escuela ofrece un modelo de enseñanza muy adaptado a las necesidades del alumnado. Hay una clara apuesta por el talento: no sólo les enseñamos los conocimientos técnicos de la cocina, sino que aprenden otras competencias transversales súper importantes para su futuro como profesionales. Cada curso académico valoramos y analizamos las necesidades de nuestros estudiantes para adaptarnos a ellos y ofrecerles una formación lo más especializada humanizada posible.

–¿Hay demanda de plazas?

–En el contexto tan difícil que ha vivido el sector tras la pandemia, la formación en hostelería sigue siendo una de las apuestas de nuestra escuela. La consideramos imprescindible para profesionalizar el sector y lograr que jóvenes talentos que sí tienen decidido dedicarse a la gastronomía, puedan desarrollarse como profesionales y afrontar todos los retos venideros.

–¿Se implica el alumnado?

–Es consciente de lo importante que es adquirir competencias profesionales relacionadas con la cocina y la gestión. Sentimos que la formación que recibe en nuestra escuela le permite desarrollarse de manera integral y su actitud e implicación son claves para liderar la transformación del sector.

–¿Valora la sala?

–Las titulaciones oficiales que ofrecemos son exclusivamente de cocina, aunque en las asignaturas más relacionadas con la gestión la sala está muy presente y enseñamos que ambos departamentos son igual de importantes para el éxito de un negocio.

–¿Y valoran la gestión?

–En el Grado Superior de Dirección de Cocina, el alumnado es consciente de la importancia que tiene la gestión para la sostenibilidad del establecimiento a largo plazo. Le transmitimos que no solo gestiona el/la gerente o director/a del restaurante, sino que los camareros, cocineros, y cualquier puesto operativo de la empresa es un gestor de su área y el éxito depende también de ellos. Aun así, la formación que recibe el alumnado en este aspecto es inicial: motivamos a seguir formándose a lo largo de su carrera si su intención es abrir un restaurante o alcanzar puestos de responsabilidad en empresas del sector.

–¿Cómo lo ve, en Granada?

–Granada está evolucionando y diversificándose mucho. Es una ciudad con mucho potencial y debería creérselo más para, poco a poco, ir mejorando su nivel. Han aumentado considerablemente los gastrobares con el objetivo de atender a un tipo de cliente un poco más gourmet. Para menú degustación, me encanta Atelier. Un vinito y aperitivo en la Brujidera. Cuando me apetece comer más tradicional: Los Manueles, Los Diamantes, Bodegas Castañeda y un sitio de tapas y raciones que me encanta: Casa Mol.

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