La Muhammara y unas crudités del más que centenario Gran Café Bib-Rambla.
Gastrobitácora

Gran Café Bib-Rambla: gastronomía del Mediterráneo y la mejor literatura

¡Ha vuelto a ocurrir! Uno de mis garitos favoritos de la vida en Granada, el Gran Café Bib-Rambla, vuelve a ser escenario de novela. De novela negra. ¡Y qué novela negra!

Jesús Lens

Granada

Jueves, 9 de abril 2026, 23:57

Barea, la policía protagonista de 'El latido de las mariposas', la novela más reciente de May R. Ayamonte, queda con su hermano, Alto, en el ... emblemático y más que centenario establecimiento de la plaza Bib-Rambla. Tienen que hablar de temas importantes y con unos churros de por medio, las cosas siempre son más fáciles. ¡Qué alegría me ha dado que May convierta en personaje de su adictiva novela, que publica Contraluz, al Gran Café Bib-Rambla. Porque hay lugares que son más que escenarios y que sirven para contextualizar momentos y situaciones. El cara a cara entre Barea y Alto, por ejemplo.

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Además de reputada cafetería y churrería, Gran Café Bib-Rambla se ha convertido en referente gastronómico del centro histórico de Granada, con una decidida apuesta por los sabores del Mediterráneo y el producto de nuestra tierra. Tanto es así que siempre que viene gente de fuera, igual que tratamos de llevarla a Chikito por su atmósfera literaria y lorquiana y por su espléndida carta, y a Restaurante Ruta de Azafrán por sus vistas y por la creatividad de Javier Feixas; el emblemático establecimiento de Bib-Rambla es lugar de parada y fonda obligatoria. Y más allá de los desayunos y las meriendas, permítanme que insista.

Además de sus potajes y platos de cuchareo mientras todavía hace frío, son especialistas en cordero. Pero de la nueva carta que están terminando de ultimar les hablo otro día. Hoy quiero poner el acento en la Muhammara, un plato que simboliza toda una Alianza de Civilizaciones en sí mismo.

De origen sirio y aunque 'oficialmente' debería ser una salsa picante para acompañar otros platos, en el Gran Café Bib-Rambla la preparan como una pasta exquisita para disfrutar con unas crudités o para untar en pan de pita. A gusto del comensal. Y sí, puede picar algo, pero mínimamente.

El ingrediente principal es el pimiento asado. Piensen en un hummus, para ponerse en situación, pero con el rojo pimiento, nueces, aceite de oliva, miga de pan para espesar y los ingredientes que sean más del gusto del o la chef, que es una receta muy agradecida que admite diferentes hierbas aromáticas. Incluso un toque dulce, por lo del agri, le va que ni pintado. Por ejemplo, de mermelada o melaza de granada, ya que estamos.

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Este tipo de platillos son una delicia que se disfrutan más al compartirse al centro de la mesa. Y, como les digo, su tradición mediterránea conecta Siria, el Oriente geográficamente más próximo, pero ahora mismo tan alejado de nuestras vidas y nuestros intereses, con este Mare Nostrum del primer mundo más tranquilo y sosegado, por mucho que haya quienes traten de evitarlo.

Como les digo, otro día les hablaremos largo y tendido de la propuesta gastronómica de un café centenario que, gracias al buen hacer de los hermanos Navarro, ha sabido evolucionar y reinventarse. Ni que decir tiene, siempre que estoy en el centro por las mañanas y puedo, caen un chocolate con churros en su terraza. O 1/2 tostada de exquisito jamón. O alguno de sus dulces.

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Y si no, a cualquier hora. Que otra de las ventajas del Gran Café Bib-Rambla es que su cocina es de lo más versátil y agradecida en todo momento. Eso y el cariño, la profesionalidad y la simpatía de todo el personal, tanto en la terraza como en el interior. No me extraña que le concedieran uno de los prestigiosos Premios Galatino hace un par de años y que no deje de aparecer como escenario, como marco incomparable, en novelas tan soberbias como las de Justo Navarro o en ésta última de May R. Ayamonte. Y es que hay sitios que imprimen carácter.

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