DJ Toner habla sobre las salas de conciertos granadinas en el restaurante ElSanto. / m. j. Fernández

Una Alhambra con DJ Toner | Músico

«Me gusta hacer listas de música para cocinar»

DJ Toner, es un gran aficionado a la cocina al que le gusta juntar a la gente en torno a la comida. Ahora es más de tardeo que ave nocturna, pero conoce bien la noche

JESÚS LENS Granada

Quedamos en ElSanto, un restaurante mexicano con una decoración moderna y buena banda sonora. Antonio Herrera, conocido como DJ Toner en el ambiente musical granadino, está recién llegado de Vitoria, donde ha actuado en su célebre Festival de Jazz. En agosto estará en el festival Tendencias de Salobreña, con Erik Truffaz, y en La Barraca de Cantarriján con Jorge Pardo, entre otras citas. Por ahí arrancamos la conversación.

–¿Qué tal por Vitoria?

–¡Impresionante! Un ambientazo musical en toda la ciudad. Y un lujazo de cocina en el hotel Silken donde nos alojábamos todos los músicos. Compartimos cena, jam session y un portentoso desayuno. Luego, a mediodía, salía de pintxos.

–Hablando de pintxos, ¿qué opina de la tapa granadina?

–Me gusta la tapa de calidad donde le ponen amor. Por desgracia, en Granada hay demasiados bares en los que el nivel es bajo: mucho pan y poca calidad. Estarán orientados a estudiantes, pero dan una imagen lamentable de la gastronomía granadina.

–¿Cómo ha visto la evolución de esa gastronomía granadina?

–Hay establecimientos que han subido muchísimo el nivel, como María de la O, con Chechu González. El Saint Germain o el Más que Vinos, por ejemplo, para los amantes del vino, o La Platea en la zona del edificio Fórum.

–¿Y por su selección musical?

–El Bonobo Beach, en la Costa Tropical. Sus desayunos con frutas autóctonas son sensacionales.

–¿Y qué tal la noche?

–Ya no la frecuento tanto como antes, pero el nivel ha bajado mucho. A las salas les falta tener una línea 'editorial' de club. No basta con alquilar la sala y pagar sueldos ridículos a los músicos o DJ locales. Además, el Ayuntamiento debería revisar la política de los limitadores de ruido a 80 decibelios. En Amsterdam tienen un alcalde de día y otro de noche, por si sirve de idea... Allí, el consistorio colabora al mantenimiento y mejora de las salas.

–Usted también fue empresario, que montó un extraordinario club de jazz...

–¡Sí! Y funcionó. También me labré algunas enemistades que no entendieron que le pusiera el nombre de Granada, pero se demostró que hay potencial para mantener un club de esas características. Hicimos 140 conciertos en un año y la mayoría fueron un éxito. También aprendí de mis errores, como mezclar el jazz con la música electrónica, dos de mis pasiones. Pero el principal problema fue que el hotel en cuyos bajos se ubicaba el Club quedó embargado y se acabó el sueño, con 100.000 euros invertidos. Fue un timo.

–¿Y ahora?

–Ahora pincho mucho en Barcelona y menos en Granada, donde falta una infraestructura sólida.

–¿A dónde piensa llevar aErik Truffaz cuando esté por aquí?

–Conoce la ciudad y le encanta caminar. Subiremos al bosque de la Alhambra y se quedará en ElRincón de Lorca. Como le apasiona el arte contemporáneo, espero llevarlo a que disfrute de la Colección Permanente de CajaGranada Fundación. Y en Salobreña iremos al Pesetas, que todo el mundo habla maravillas de él.

–¿Es usted 'cocinicas'?

–Mucho. Tuve la suerte de vivir con Edorta Lamo cuando diseñó la carta del Botánico y aprendí cocina con él. Ahora tiene dos Soles Repsol con su Arrea! que es una revolución. Él me enseñó a comprar los mejores ingredientes y a cocinar sin prisa y con amor. Me gusta preparar una buena selección musical, abrir un vino blanco de José Pariente y preparar los productos de nuestra propia huerta, en Alhendín, con Carolina, mi pareja.El mejor calabacín es el que tú has cultivado. No tengo empacho en cocinar unas costillas durante ocho horas o en hervir las patatas antes de freírlas. Detalles. (Carolina asiente y confirma que es así).

–Sus barbacoas son míticas...

–Me gusta juntar a los amigos al calor de la comida. Cuando vienen músicos a nuestra casa–estudio, piensan que es el paraíso: escuchar y tocar música, cultivar la huerta, buena comida...

–No es mal plan.

–No. No lo es. (Risas)

Menú degustación

  • Un ingrediente El orégano

  • Un plato de la infancia El salmorejo

  • Una tapa para abrir boca Un buen jamón

  • Una cocina internacional Japonesa

  • Dulce favorito 3 chocolates de Casa Pasteles