Una Alhambra con | Irene Peters, Jefa de sala del restaurante Inizio
«Llegué a Granada por amor y me quedo por todo lo que me regala»
Inizio es una de las grandes aperturas del año en Granada. Irene es una de sus protagonistas más importante
Este vídeo es exclusivo para suscriptores
Disfruta de acceso ilimitado
Suscríbete¿Ya tienes una suscripción ? Inicia sesión
Granada
Quedamos en el restaurante Inizio horas antes del servicio para charlar con Irene largo y tendido. Vino de Costa Rica hace tres años, pero antes...
–¿Qué es, cómo define Inizio?
–Inizio es un sueño hecho realidad. Es el resultado de mucho trabajo, ilusión y pasión por la hospitalidad. Para nosotros representa un nuevo comienzo, pero también una forma de entender la gastronomía: cercana, cuidada y capaz de crear recuerdos alrededor de una mesa.
–¿Cómo está siendo el comienzo?
–Muy emocionante. Han sido meses intensos, llenos de aprendizaje y muchísima ilusión. Cada servicio es una oportunidad para mejorar y cada cliente que sale feliz nos confirma que vamos por el camino correcto. Ver cómo Inizio empieza a cobrar vida y a conectar con las personas es una satisfacción enorme.
–¿Cuánto tiempo lleva en España?
–Llevo tres años aquí. Años de grandes cambios, de crecimiento personal y profesional, y de descubrir una cultura que hoy siento muy cercana. La adaptación ha sido maravillosa. Granada tiene una personalidad única. Su historia, su cultura, su gastronomía y la cercanía de su gente hacen que sea muy fácil sentirse en casa. Me enamoró desde el principio.
–¿Por qué llegó aquí?
–Llegué a Granada por amor. Mi marido, Rafael, es granadino y decidí dar el paso de comenzar una nueva vida aquí. Fue una decisión importante, pero nunca me he arrepentido. Granada me ha regalado oportunidades, amistades y ahora también la posibilidad de emprender nuestro propio proyecto juntos.
–¿Echa de menos Costa Rica?
–Muchísimo. Costa Rica siempre será mi hogar. Echo de menos a mi familia, sus paisajes, el clima tropical y esa alegría tan característica de nuestra gente. Aunque España me ha acogido maravillosamente, siempre llevo Costa Rica en el corazón.
–¿Y el gallopinto, su plato nacional?
–Es imposible no echarlo de menos. El gallopinto sabe a infancia, a familia y a hogar. Es uno de esos platos que te acompañan toda la vida y que tienen la capacidad de transportarte instantáneamente a tus raíces.
–¿Qué tal allí, la experiencia en gestión en el sector hotelero?
–Fue una etapa muy importante de mi carrera. Trabajé como directora de operaciones, una experiencia que me permitió entender la importancia de la excelencia en el servicio, la gestión de equipos y la atención al detalle. Son valores que hoy aplico cada día en Inizio.
–¿Cómo ha sido la integración de Inizio en el Hotel Claridge?
–Muy positiva. Desde el primer momento hemos sentido una gran acogida y encontrado una filosofía muy alineada con la nuestra: cuidar cada detalle y ofrecer experiencias memorables a quienes nos visitan. Nos sentimos muy agradecidos por la confianza y el apoyo recibido.
–¿Debe ser la gastronomía uno de los puntos fuertes de la oferta de los hoteles?
–Sin ninguna duda. La gastronomía ya no es un complemento; forma parte esencial de la experiencia. Muchas veces los viajeros recuerdan un destino por una comida excepcional o por una atención especial recibida en una mesa. Un buen restaurante puede convertirse en uno de los grandes motivos para elegir y recordar un hotel.
–¿Balance de este tiempo?
–Me siento profundamente agradecida por todo lo vivido estos años en España. Costa Rica me enseñó la esencia de la hospitalidad; Granada me dio la oportunidad de convertirla en un proyecto de vida. Inizio nace precisamente de esa unión. Llegué a Granada por amor y me quedé por todo lo que esta tierra me ha regalado. Inizio es nuestra forma de devolverle una pequeña parte de ese cariño.