Loa al mítico bocadillo de calamares
Pablo Amate
Jueves, 19 de febrero 2026, 22:59
N o me gusta la palabra 'bocata'. Es desprestigiar al insigne bocadillo, consuelo de hambres inoportunas, sustento de jóvenes y mayores, envidia del pasajero de ... viaje cuando se le hinca el diente en un largo trayecto. Alivio de caminantes y montañeros y muchos momentos más. Elemento nutritivo si se pone un buen un buen relleno. El jamón ibérico, o serrano de calidad y no salado de más, con su buen chorreón de aceite de oliva virgen extra y tomate restregado; hacen un manjar de dioses el disfrutarlo.
El pan, base fundamental
He tenido el lujo y placer de haber comido grandes panes. Por toda España y, atención, en Francia. Hay una ley en el país galo: para poner 'panadería' en su cartel de fachada y/o publicidad hay que tener un obrador en el mismo negocio. No hay locales como en España (gasolineras, supermercados, etc.) que venden panes ultra congelados que a las pocas horas son 'una piedra'.
¿Único de Madrid?
La capital de España presume de sus clásicos gastronómicos. El cochinillo de Botín, el cocido de Lhardy o los platos de caza de Horcher, en un largo etc. Pero conozco muy bien, más de treinta años, la cocina catalana y sus restaurantes señeros y algunos otros. Y he comido bocadillos de calamares en la Plaza Real. Bajando la Rambla a la izquierda, un lugar no recomendable en la noche. Durante el día hay un restaurante en los soportales que hace igual que Madrid, bocadillos de calamares. La influencia de los fritos de pescado andaluces creó este bocadillo mítico por toda España. El mes de mayo está dedicado a la cocina de Madrid en honor de San Isidro. Turno para el bocadillo de calamares, entre otras delicias gastronómicas. En Madrid no se conocían calamares hasta bien entrado el siglo XIX, cuando la mejora en los ferrocarriles permitió transportarlo en buenas condiciones. Si se consultan las partidas llegadas a los mercados de abastos de Madrid en tiempos de Isabel II, el pescado fresco enviado desde la costa se limitaba a sardinas, merluzas, besugos y 'pescados de Valencia', categoría difícil de detallar y poco relevante. En 1847, último año en que se registró, se recibieron 1.816 arrobas frente a las 41.668 de bacalao o las 18.330 de merluza, que dudosamente incluiría calamares, según describe la revista Hummu.
Bocadillos granadinos
Sin duda, el gran mérito lo tiene el Bar Aliatar con un surtido muy variado y clásicos que su clientela fiel se sabe de memoria. Tengo en mi recuerdo juvenil los bocadillos de morcilla caliente en la Bodega La Alegría, frente a las Castañeda de Pepe Torres. Disfruten.
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