Gastronomía

María de la O presenta la carta de otoño-invierno

Chechu González, chef y alma del restaurante María de la O, presenta una sugerente propuesta gastronómica basada en una imaginativa combinación de fondos, caldos y salsas

Chechu González, chef y alma del restaurante María de la O, como no puede ser de otra manera, nos presenta para esta temporada de otoño-invierno una sugerente propuesta gastronómica basada en una imaginativa combinación de fondos, caldos y salsas. González, uno de los más prometedores alquimistas gastronómicos de Andalucía y que resultó tercer clasificado en el Concurso Nacional de Escabeches de Madrid Fusión, se inspira para ello en los productos de Granada y sabores de otras culturas.

Pero si algo distingue la cocina de Chechu es el disfrute de los sabores con la cuchara; herramienta fundamental para saborear la perfecta combinación de ingredientes y la composición de los caldos.

Con una especial predilección al escabeche, el chef de María de la O no se olvida de las especies, los caldos y los productos de temporada. En un estilo propio, elegante y técnico, su cocina es una sorprendente explosión de nuevos gustos al que contribuye el mosaico de ingredientes equilibradamente combinados que supone sus propuestas: una referencia constante a la tierra nazarí. Esta especialización en fondos y escabeches de la huerta, el mar y el campo, son apreciados en los menús degustación y en la selección de platos a la carta.

Un paseo por María de la O

Con el título genérico de «Un paseo por María de la O» que engloba a los menús degustación, el comensal puede disfrutar, en un auténtico paseo sensorial, de una extraordinaria selección de carnes, hortalizas y pescados con el denominador común del escabeche y los fondos como técnica culinaria.

Tanto los menús degustación como la carta presentan como principal: carnes que van desde el conejo, el cochinillo o unas sorprendentes mollejas de cordero; a pescados como el bacalao, el rape, la caballa, el salmonete o la lubina, así como calabazas u ostras. Todo un conjunto de elementos que forman parte de un espectáculo para los sentidos en una apuesta arriesgada y de un nivel insuperable.

La carta presenta, al mismo tiempo, un original 'coqueteo' con el que degustar con otros sabores, el calamar, las mollejas y las quisquillas de Motril.

La 'Trucha con Piel de Torrezno' en la sección de pescados o la 'Costilla de Vaca Especiada, Apionabo y Piña a la Parrilla', en la de carnes, son suculencias gastronómicas que sólo puede ofrecer un chef como Chechu González en María de la O.

Unos sabores que no dejan de sorprender también en los postres y de esta manera, González nos propone desde 'Calabaza Nixtamalizada, Curry y Pimienta Rosa', hasta 'Plátano, Café y Helado de Whisky' o 'Remolacha, Yogur y Albahaca'.

La Barra de María de la O

Pensando en todos los momentos y en todos los comensales, María de la O y su chef, presentan una propuesta más informal y divertida, aunque igual de sabrosa. Se trata de 'La Barra de María de la O'. Aquí, Andalucía está muy presente y el desenfadado y elegante ambiente de 'La Barra' ofrece una cuidada selección de la mejor tradición culinaria de la gastronomía del sur con la actualización a nuestros tiempos. 'La Barra de María de la O', se encuentra en la planta baja del palacete del siglo XIX donde se ubica el restaurante y ya ha sido recomendada por la Guía Michelín y la Guía Repsol.

Chechu González

Antes de chef, Chechu González, se dedicó de forma profesional a la música. Un mundo que se parece mucho a las cocinas: instrumentos, acordes, partituras que se han ido transformando a lo largo del tiempo en una melodía llena de sabores, texturas y colores. Para su formación ha pasado por el Basque Culinary Center de San Sebastián, dónde realizó un Máster sobre Técnica, Producto y Creatividad. Formación que le supuso un giro en su visión personal de la gastronomía y marcó su estilo de su cocina.

María de la O

El edificio noble de María de la O dispone de dos plantas y sótano, donde se sitúan la zona de gastrobar y el restaurante a la carta, así como una terraza con espectaculares vistas. El elemento que da la bienvenida en el hall de entrada es una cava de vinos acristalada y retro iluminada a ambas caras. La zona de gastrobar tiene un papel emblemático y se puede convertir en un espacio versátil. Es el eje central de todo el edificio. El amplío lucernario central de triple altura dota a toda la estancia de una agradable luz natural. Asimismo, la barra perimetral de latón, material usado a mediados de siglo, es protagonista junto a los terciopelos, cueros y piezas tapizadas. Igualmente, consta de distintas texturas en las paredes y sobresale el uso de maderas naturales y espejos. Todo ello hace que se consiga «un ambiente relajado, elegante y lujoso».

María de la O es, además, un restaurante. Cuenta con dos salones con capacidad para 40 y 20 comensales que permiten una larga sobremesa. El concepto de refugio, que representa el Carmen de Granada, también se materializa en esta zona. Tras el palacete del siglo XIX, María de la O cuenta con un espectacular edificio de estilo arquitectónico 'movimiento moderno'. Es un contrapunto perfecto al edificio noble. Destinado exclusivamente a eventos, este espacio dividido en tres plantas, se adapta a las necesidades que presente del cliente. El edificio cuenta con grandes cristaleras, que lo convierten en un lugar idóneo por «su espectacularidad y versatilidad». La vegetación que decora y da calidez al ambiente es una prolongación más del concepto del 'Carmen granadino'.