Ramón Rodríguez y María Vallejo, núcleo de duro de Fandila, hablan de viajes gastronómicos en Negroni. / pepe marín

Una Alhambra con | María Vallejo y Ramón Rodríguez, músicos de Fandila

«El Mediterráneo tiene la mejor gastrononomía»

María Vallejo y Ramón Rodríguez son pareja artística y de vida. Comparten su pasión por la música y disfrutan de la comida casera, popular y festiva

JESÚS LENS Granada

Quedamos en el pizzabar Negroni con María Vallejo y Ramón Rodríguez, núcleo duro del grupo Fandila. El próximo jueves 23 de junio estarán tocando en la plaza central de Armilla para celebrar la noche de San Juan. Les acompañarán Alonso Díaz Carmona, de Napoleón Solo, y el percusionista Zeke Olmo. Quedamos con los dos a la vez, que además de ser pareja musical, también comparten su vida familiar. En la conversación intervendrán puntualmente Anas El Khamlichi y José Luis Vechicciola, socios de Negroni.

–¿Qué van a tocar en Armilla?

–Dividiremos el concierto en dos partes. En la primera, canciones del acervo de los pueblos vegueños que hemos recuperado para la ocasión. En la segunda, temas propios de Fandila. ¡Y habrá algún estreno y otras sorpresas!

–¿Algún tema relacionado con la gastronomía?

–Ahora posiblemente no, pero nos encanta un villancico titulado 'Chasco de Nochebuena', originario de Castillo de Locubín, en el que se cuenta lo que se cenó un tal Ricardo: «Se comió su gran potaje / de un celemín de habichuelas / una olla de orejones / y otras tantas frioleras. / Un capacho de pescao / ay ay y dos cazuelas / cuatro calabazas grandes / que llenaron diez calderas». No pasó buena noche, el pobre Ricardo...

–¿Harán muchas actuaciones este verano?

–No. Tocaremos en el Parapanda Folk el 'Juerga y vino' de nuestro querido David Montañés y nos iremos a Marruecos con la furgoneta. (En este punto interviene Anas, que es de Asilah, provincia de Tánger, y la conversación gira hacia las bondades de la cultura gastronómica marroquí).

–¿Les gusta la cocina marroquí?

–Mucho. Pero está más rica la que se prepara en las casas que la de los restaurantes. Hace unos días, Hassan Laaguir, músico y director de cooperación de la FundaciónEuroárabe, nos preparó unos tajines insuperables con todo cariño, uno de ternera con ciruelas, orejones y almendras y otro de verduras con pollo.

–¿Son de preparar mucho sus viajes antes de salir?

–Para nada. Somos de improvisar y dejarnos llevar. Creemos mucho en los encuentros del camino y ahí es donde mejores sorpresas gastronómicas se encuentra uno. También nos gustan mucho las fiestas populares y nos encanta probar lo que se come en los pueblos. Por ejemplo, la Sagra del Cinghiale en Italia, una fiesta dedicada al jabalí. (Ahora es José Luis quien interviene, que es italiano, de la región de Ancona. La conversación gira hacia unos ravioli del tamaño de azulejos y rellenos con carne de jabalí que, por la cara de unos y otros, deben estar espectaculares).

–¿Más comidas de fiestas populares que hayan disfrutado?

–¡En Grecia! Unas largas mesas de madera, la gente bailando en círculos y la carne asada en horno de leña. Todo ello por un precio increíble para la calidad y la cantidad de lo que servían. Nos encanta la gastronomía de los países mediterráneos. Es una suerte todo lo que tenemos.

–¿Y de otros países?

–Estuve dos años en Irlanda (es Ramón quien habla) y trabajé de panadero. Hacía pan negro de trigo integral por las mañanas y tocaba y estudiaba música por las tardes–noches. ¡Allí no comen como aquí! (Risas) La comida oriental tampoco nos chifla. Para un rato, tiene su aquel, pero después ya no. Eso sí, en Granada nos encanta el japonés Nagare.

–¿Más referencias en Granada?

–El bar del Merca80 es muy auténtico. La Recacha del Zaidín y el bar La Noticia de la Carretera de la Sierra. Bodegas La Mancha y antes de que cerraran, Bodegas Espadafor. Una tasca pequeña, aquí, en Grecia o en Portugal es mi ideal (María). Una venta junto a un cruce de caminos es el mío (Ramón).

–¿Y de su querida Alpujarra?

–Echamos de menos el Piqui, en Cáñar. A este pueblo le tenemos mucho cariño, que celebran la Fiesta de las Mozuelas el 27 de diciembre y solíamos ir a pasar la noche tocando. Cualquier venta de la Contraviesa es mítica. Y Haza del Lino, también.

–¿Y garitos musicales?

–En cualquiera que haya buena música: Planta Baja, La Estrella, Peña La Platería, las cuevas del Sacromonte...

Menú degustación

  • Un ingrediente El ajo, el picante y el vino

  • Un plato de la infancia Gachas manchegas y conejo

  • Una tapa para abrir boca Ensaladilla rusa, queso curado

  • Una cocina internacional Mediterránea

  • Dulce favorito Tarta de piononos