Los mejores rosados, los vinos del verano
Pelean por dejar de ser estacionales pero son estos meses calurosos su temporada estelar. Su perfil fresco les acompaña y también el reconocimiento obtenido en los últimos años
Mara Sánchez
Aunque los rosados han dejado de ser vinos exclusivamente estivales, el verano sigue siendo su mejor momento por la frescura que transmiten. En los últimos ... años su mundo ha cambiado profundamente: ha crecido la oferta, han mejorado las elaboraciones y también su imagen. Hoy compiten con tintos y blancos en diversidad de estilos –incluidos los espumosos– y en rangos de precio. Además, son la categoría cuyo consumo más ha crecido.
Durante mucho tiempo fueron los vinos peor valorados por consumidores y críticos, y también los menos cuidados por muchos productores. Esa situación ha cambiado. Actualmente abundan los rosados elaborados con uvas seleccionadas específicamente para este fin y concebidos desde el viñedo. El resultado son vinos en los que, además de fruta y frescura, se puede encontrar intensidad, complejidad, volumen, estructura e incluso capacidad de guarda.
En constante evolución Navarra y Cigales han sido históricamente las zonas más asociadas a los rosados, junto con Rioja y Ribera del Duero. Sin embargo, hoy se elaboran grandes ejemplos en numerosas regiones españolas y cada vez más bodegas apuestan por rosados premium, reflejo de la mejora de su prestigio y demanda.
Entre las novedades más destacadas figuran dos vinos del mismo grupo bodeguero. Por un lado, Perdigón 2023 (30 €), de Bodegas Roda, elaborado con tempranillo y garnacha tinta procedentes del paraje que le da nombre. Se obtiene por sangrado del mosto flor, fermenta en barrica y pasa 15 meses en roble francés. Por otro, Corimbo Rosado Reserva 2023 (30 €), de Bodegas La Horra, elaborado con tinto fino de viñedos ecológicos y también criado 15 meses en barrica. Ambos están concebidos para evolucionar en botella y armonizar su paso por la madera.
Pero en cuanto a estrenos se refiere las 'estrellas' son los rosé, identificados por un pálido color y que sin duda son los máximos responsables de que la mirada hacia el mundo de los rosados haya cambiado en positivo. Vinos cuya imagen resulta de lo más atractiva, sobre todo para el nuevo consumidor,.
Los rosé
Inspirados en el estilo provenzal francés, suelen presentar colores muy claros —rosa pálido, salmón, papel cebolla o casi translúcidos— y perfiles frescos, afrutados y fáciles de beber. En España, sin embargo, la variedad de estilos es enorme: desde vinos ligeros hasta otros con volumen, untuosidad y persistencia.
Sus aromas suelen recordar a fruta roja fresca, caramelos de fresa, notas balsámicas y florales, acompañados por una viva acidez. Su aspecto delicado y su cuidada imagen han ayudado a atraer a esos consumidores que a priori miraban al vino con desconfianza.
Entre los rosados pálidos de la añada 2025 los seleccionados representan una buena carta de presentación. Procedentes de la Ribera del Duero, Roselito (12,95 €), de Bodegas Antídoto (Soria). Bertrand Sourdais combina tinto fino de viñas viejas con un 20 % de albillo. Es alegre, fresco y expresivo, con notas florales y de fruta roja. Y después Flamingo Rosé (23,50 €), de Conde de San Cristóbal. Elaborado con tempranillo de viñedos situados a 900 metros de altitud y criado unos cinco meses sobre lías. Destacan las frutas rojas frescas, los aromas florales y las hierbas aromáticas.
Aire de Protos (9 €), de Cigales, una etiqueta que ensambla más de un 60 % de tempranillo con garnacha, albillo, verdejo, viura y sauvignon blanc. Ligero, fino, frutal y con agradable acidez.
Chivite Las Fincas Rosado (13,65 €), de Bodegas Chivite. Basado en garnacha con un porcentaje variable de tempranillo. Tras una breve crianza sobre lías ofrece notas de frutos rojos, hierbas, flores y un ligero toque de pastelería.
Está el valenciano Impromptu Rosé (28 €), de Hispano-Suizas (Requena). Elaborado exclusivamente con pinot noir, fermentado en barricas de roble americano y criado posteriormente sobre lías.
Scala Dei Pla dels Àngels (29,95 €), de Scala Dei, en Priorat. Garnacha de viñas de altura con predominio de fruta roja fresca, notas cítricas y de hierbas aromáticas. Muy frutal y con marcada acidez. E interesante por innovador Itsasmendi Janeo Muskiz 2024 (35 €), de Bodegas Itsasmendi (Vizcaya). Pinot noir procedente del paraje Janeo, primer viñedo plantado por la bodega en 1989 sobre suelo calizo. Aromático, con recuerdos de fresa madura y hierbas silvestres, buena acidez y un atractivo toque goloso.
Entre la variedad riojana apuntamos Finca Lalinde 2025 (26,50 €), de Bodega Lalomba (Grupo Ramón Bilbao). Garnacha con un 10 % de viura procedente de una finca junto al Monte Yerga. Fermentado y criado en hormigón sobre lías, combina notas florales, fruta ácida e hinojo con una boca untuosa y fresca. Y Flor de Muga Rosé 2025 (24 €), de Bodegas Muga. Elaborado exclusivamente con garnacha de viñas viejas de entre 70 y 90 años. Fermenta en pequeños tinos de roble y realiza una breve crianza sobre lías. Presenta aromas de fruta de hueso, flores, cítricos y especias sutiles; en boca es carnoso, estructurado y muy persistente.
El refugio de los clásicos
Paralelamente al auge de los rosados pálidos siguen existiendo los rosados tradicionales, de color más intenso y personalidad propia. Son vinos que mantienen la identidad histórica de la categoría y cuentan con numerosos defensores pues están por encima de modas y tendencias.
Entre ellos volvemos a la familia riojana ya referida porque su Muga Rosado 2025 (10 €), elaborado con garnacha y viura, es un ejemplo de estilo clásico, fiable y consistente, aunque su color se haya aclarado con los años.
Una gama la de los clásicos en la que también son destacables Enate Rosado Cabernet Sauvignon 2025 (8,99 €), de Bodegas Enate (Somontano). Muy reconocible por sus aromas de frutos rojos y notas balsámicas, con una boca sabrosa y equilibrada.
Traslanzas Rosado 2025 (8,50 €), un referente en Cigales. Elaborado principalmente con tempranillo de viejos viñedos en vaso y un 15 % de albillo. Destacan la fruta roja, los matices florales, la acidez y la persistencia.
Viña Sastre Rosado 2025 (13,20 €), procedente de viñedos de La Horra (Burgos). Elaborado con tinta del país, es uno de los rosados con más cuerpo del mercado, con gran intensidad aromática, equilibrio, fruta roja y silvestre, fresca acidez y largo recorrido en boca.
La evolución de los rosados españoles demuestra que ya no son una categoría secundaria. Hoy conviven estilos ligeros y gastronómicos, vinos pensados para beber jóvenes y otros capaces de envejecer, propuestas asequibles y etiquetas premium. Una diversidad que explica el gran momento que atraviesan.