El refectorio

Novillo argentino, del restaurante 'Vuelta y vuelta'

Regala esta noticia
Novillo argentino, del restaurante 'Vuelta y vuelta'

Un día fuiste orgullo de Hannover y hoy no eres más que un camión al que le come la herrumbre en un anejo de Fuente ... Vaqueros. Con lo que has sido tú, amigo mío, y te has convertido en la parte inmóvil de un paisaje lleno de vida y humo de barbacoa. H-A-N-O-M-A-G blanco que miras con tus faros ciegos, acudí a comer un día y allí te vi, en paz, o mejor dicho, en La Paz, donde quedas tú, una iglesia y un molino. Alguna casa, quizá, y también un restaurante que conoces bien. En su terraza te has hecho fuerte, como también media docena de gatos y las avispas, putas avispas, que merodean por allí para pillar algo de comer. Mi novillo argentino solo lo viste tú. Al menos de lejos.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Novillo argentino, del restaurante 'Vuelta y vuelta'

[]

Novillo argentino, del restaurante 'Vuelta y vuelta'