La nueva vida del exquisito Pilar del Toro
Los Javis de la mejor Granada gastronómica, Javier Chica y Javier Feixas, que ya trabajan juntos en Restaurante Ruta del Azafrán, se encargan de la gestión y la cocina de uno de los palacetes emblemáticos de Granada
Para una de las últimas comidas importantes de 2025 decidimos disfrutar a lo grande de una cocina excelsa en un ambiente igualmente exquisito. Y para ... eso nos fuimos a Pilar del Toro, cuya carta ya es 'propiedad y responsabilidad' de Javier Feixas, uno de los grandes genios de la cocina granadina contemporánea.
Feixas, que ya trabaja con ese tipazo que es Javier Chica en Restaurante Ruta del Azafrán, también lleva su magisterio a Pilar del Toro, otro enclave único de Granada. El primero, en el Paseo de los Tristes, a los pies de la Alhambra, se ha convertido en referente gastronómico con una de las mejores vistas de la ciudad, elevando el nivel gastronómico de un entorno espectacular. Entre otros muchos platos, sus arroces ya son míticos y su único límite es el cielo.
Pilar del Toro, lindando a Plaza Nueva, ocupa una antigua casa señorial del siglo XVII cargada de historia. Su nombre viene dado por el famoso pilar decorado con la efigie del mitológico animal y de cuya historia y características esenciales hablaremos en otra ocasión. Porque si las fuentes y los pilares saciaban la sed de los viandantes y las bestias, establecimientos como Pilar del Toro ennoblecen el arte del buen beber y del mejor comer. Y viceversa.
Comer, cenar o sencillamente tomar algo en un edificio histórico de valor patrimonial multiplica por dos la experiencia y el disfrute gastronómicos. Cuando cruzas las puertas de un edificio como el que ocupa Pilar del Toro sientes el poso de la historia y su paso, que no su peso, dado que la decoración y el ambiente son cálidos, acogedores y agradables.
La carta de Pilar del Toro
Una vez pedida esa bebida que saciará de inmediato nuestra sed, llega el momento de coger la carta para elegir con qué delicias deleitarse de las propuestas por Javier Feixas y su equipo. Y la cosa no es fácil, que es una de esas cartas que invitan a comportarse como críos que escriben a los Reyes Magos: «¡Me lo pido! ¡Me lo pido! ¡Me lo pido!». Y así todo, que me lo pediría todo con sumo gusto.
En este caso, empezamos por un clásico reinterpretado por el siempre sorprendente, creativo, y loco iconoclasta con sentido que es Feixas: Ensaladilla, sí. Pero ensaladilla de merluza con piparras. ¡Qué pasada! Un caldero podríamos haber pedido.
Y los callos, claro. Unos callos que llegan 'ocultos' en una cazuela con tapa. Unos callos de cerdo con espuma de carbonara que me hicieron replantearme todo lo que hasta ese momento creía saber sobre uno de mis platos favoritos de la vida. En serio: vayan a conocerlos y a descubrirlos si aún no lo han hecho. No sólo no se arrepentirán, sino que harán lo posible, y hasta lo imposible, por participar de este 'secreto' a todas esas personas a las quieran o, como mínimo, les caen bien. ¡Da gusto dar el callo de esa manera!
Y los torreznos, claro. Porque hay torreznos en Pilar del Toro. Pero no son unos torreznos cualesquiera, que hablamos de unos torreznos de pollo con mostaza de hierbas, anchoas y ajopollo que tienen todas las trazas de convertirse en igualmente míticos.
No les desvelo el resto de la carta, que es alucinante toda ella y, como les decía, repleta de propuestas que, desde su enunciado, hacen salivar. Sólo les diré que rematamos tan excelsa comida de Tardebuena con una exquisita y delicada Tarta extrafina de manzana con caramelo salado.
También tienen cata de aceite y amplia oferta de quesos y embutidos selectos para quienes prefieran una propuesta más convencional, pero igualmente exquisita. Y latas con conservas de elaboración propia. Hay suculencias como ostras y/o caviar para las personas más sibaritas y… en fin. Que se asomen a uno de esos restaurantes que aúnan patrimonio, historia y cocina para disfrutar sin fin de las 'Engañifas' y 'Viandas' de su sugerente y sugestiva carta. Ya verán como, al salir, su único pensamiento es cuándo y con quién volver, mejor antes que después.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión