Inma Bonet habla de los contrastes gastronómicos entre España y China. / ramón l. pérez

Una Alhambra con Inma Bonet | Periodista destinada en China

«Nunca he visto el arroz tres delicias en China»

Siete años lleva Inma Bonet en China. Adaptada a su cultura, también la culinaria, le encanta probar platos diferentes y echa de menos el jamón

JESÚS LENS Granada

Quedamos en la terraza del Valenzuela, junto al Palacio de Congresos, un clásico de la restauración granadina que ha remozado su aspecto y ha cambiado la carta, ahora más gastronómica. Inma Bonet tiene sentimientos encontrados. Después de tres años sin poder venir, por la pandemia, ha pasado dos meses estupendos en España, pero está a punto de regresar a China. Por un lado, le apetece volver a su trabajo como corresponsal de ElPaís en Pekín, especializada en Extremo Oriente. Por otro, se le ha hecho corto el reencuentro con familia y amigos. Inma pone como requisito para esta conversación quedar en una terraza, como en tiempos pretéritos.

–¿Por qué, la terraza?

–Vuelvo a China ya y la política de Covid 0 es muy exigente. No me puedo arriesgar a cogerlo de ninguna de las maneras. Son muy severos con las cuarentenas.

–¿Cómo han afectado las restricciones a la gastronomía?

–A la gastronomía y a todo, en general. Hay que tener una PCR negativa cada tres días, con los resultados actualizados en el móvil a modo de salvoconducto para entrar en cualquier comercio o edificio, incluidos bares y restaurantes. Eso sí, una vez dentro, al estar seguros de que nadie tiene Covid, normalidad total.

–En 2015, cuando viajó a China por primera vez, ¿le preocupaba la cuestión de la comida?

–No estaba entre mis primeras preocupaciones. La contaminación me agobiaba más. Pero se ha avanzado mucho en ese aspecto. Eso sí: me arrepentí de no llevarme algunos productos de casa, como el jamón, que tiene un precio prohibitivo en China. Mis padres me enviaron embutidos, quesos y dulces de Navidad. ¡Hasta una lata de uvas peladas! Que me dieron mucha suerte. (Risas).

–¿Existe la 'cocina china'?

–Tanto como si habláramos de 'cocina europea'. (Risas). China es un continente en sí mismo con una gran variedad de cocinas regionales. Se comen muchas verduras y mucha carne y, en algunas zonas, como en Sichuan, se usa el picante. Su Hot Pot es famoso y está extendido por todo el país. Es una olla grande de agua hirviendo con especias donde los comensales cocinan a su gusto las verduras o la carne. Es una comida muy social.

–¿Son de comer fuera, en China?

–¡Mucho! Y no perdonan la hora de la comida, llamada Chi Fan. Aunque ahora se ha encarecido algo, comer en la calle es superbarato. Como los envíos a domicilio, por lo que la mayor parte de la gente come fuera de casa durante el día, sea en las propias oficinas o en restaurantes. La oferta de gastronomías del mundo es casi infinita.

–¿Hay restaurantes españoles?

–¡El Niajo de Alejandro! Es un español que lleva décadas en Pekín, hace unas paellas estupendas y tiene un menú del día muy bueno. Siempre hay personal de la embajada, corresponsales, gente de las consejerías...

–¿Qué otras especialidades regionales recomienda?

–La de Xinjiang, de influencia musulmana. Tiene pasta y carne asada de cordero, como los pinchitos, con muchas especias. Y en la zona de Yunnan, haciendo frontera con Vietnam, usan flores y la cocina tiene sabores más dulces, como un exquisito arroz que sirven dentro de una piña cortada por mitad. Eso sí: en China, a todo le ponen algo de carne o de huevo, por lo que es complicado para los veganos. Lo que no me convencen son los pescados, la mayoría de río y con demasiadas salsas. Y los dulces, que saben poco a dulce, la verdad.

–¿Conocía algo de la cocina china antes de salir?

–¡Lo que todo el mundo! (Risas). Lo que se llama cocina china en España, allí no existe. Es un invento. Nunca he visto un arroz tres delicias. (Risas). Sí recuerdo un restaurante en Camino de Ronda con una carta para españoles y otra en chino. Los compañeros de la facultad íbamos allí y pedíamos platos de la carta 'de verdad'.

–¿Qué tal la cerveza y el vino?

–La famosa Tsingtao está muy buena. Lleva el nombre de una ciudad que fue colonia alemana y la fachada de la fábrica es de inspiración germana. Y sobre los vinos... ¡están trabajando para tener su propio Burdeos en 2035! Nos van a dar sorpresas.

Menú Degustación

  • Un ingrediente. El queso

  • Un plato de la infancia. Plato alpujarreño

  • Una tapa para abrir boca. El serranito

  • Una cocina internacional. Italiana, japonesa, india...

  • Dulce favorito. Tarta de queso de mi abuela