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Antonio Miguel Arenas en LaLove nos recomienda algunas películas con buenos bares. Pepe Marín
Una Alhambra con | Antonio Miguel Arenas, director del Festival de Jóvenes Realizadores

«El paisaje de la Vega tiene un poder mágico»

En su cocina, los aguacates del cortijo de su padre. Rezuma cine por los cuatro costados y las películas de Ghibli le llevaron a las comidas asiáticas

Jesús Lens

Granada

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Viernes, 26 de mayo 2023, 00:11

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Quedamos en LaLove, un restaurante de fusión hispano-irlandés en el que ponen un estupendo fish & chips de lo más original. Antonio Miguel Arenas lo descubrió hace poco y ha ido algunas veces, recomendándolo vivamente. ¡Y con razón! Quedamos el pasado martes y lo primero que nos preguntamos no es por la salud, sino por la recepción en Cannes de la película más reciente de Víctor Erice, algunas de cuyas escenas se rodaron en la Costa Tropical. «Ha sido estupenda, que he repasado todas las reseñas que se han publicado y son buenas», dice con una mezcla de orgullo y tranquilidad el director del Festival de Jóvenes Realizadores, que rezuma cine por todos los poros de su piel.

–¿Por qué nos recomienda 'Secaderos', de Rocío Mesa, que se estrenó en el Festival y por fin llega a nuestras salas?

–Varias razones. En primer lugar, porque por primera vez se escucha el acento granadino al natural, sin cortes. Se escucha y se ve Granada al natural, con su malafollá. Además, el paisaje de la Vega tiene un poder mágico y se muestra como mirador de la Sierra. Nos habla de esos sueños que es posible cumplir y hay una secuencia portentosa de una comida junto a un secadero de la zona que se va a vender. Esos momentos familiares al calor de la comida y la arquitectura efímera. Formas de vida que se resisten a desaparecer.

–¿Alguna película proyectada en el FIJR con gastronomía que nos recomiende?

–'Un blues para Teherán', de Erfan Shafei con guion de Javier Tolentino. Se muestran aspectos de la vida cotidiana de Irán, entre ellos la comida.

–¿Algo que nos pueda avanzar la para la edición de este año?

–Que estará muy vinculada a los Goya y con mucha presencia de cine español. Haremos una mirada a la historia de nuestro cine, además de descubrir nuevos talentos.

–¿A dónde lleva a los invitados al festival?

–El Botánico es el restaurante oficial. Es muy amigable y su carta vegana nos soluciona muchos problemas. Julia y Esther están muy comprometidas tanto con el Festival, en el que incluso trabajaron, como con la culura en general. Han inaugurado una mesa dedicada a Mariano Maresca y, sobre todo, su comida es espectacular. Los invitados de hocico fino se van encantados.

–¿Por ejemplo?

–Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga, y José Luis Rebordinos, de San Sebastián, que se traía su propia guía de restaurantes que no se podía perder. Al final, a la hora de dar el veredicto, se habla tanto de las películas como de los restaurantes y las comidas. (Risas). La gente viene con expectativas gastronómicas y no se va defraudada.

–¿Y para los trasnoches?

–ElRuidoRosa es el refugio de los más noctámbulos. Con Sergio todo es fácil y hasta nos dejan pinchar.

–¿Cómo define el Festival de Jóvenes Realizadores?

–Como un espacio de encuentro para el cine documental y el cortometraje, para un cine diferente. Necesitamos continuidad para que siga creciendo, mirar a largo plazo. Que vengan cineastas y presenten sus proyectos y, al tiempo, que vengan a estrenar las películas que han conseguido hacer, como Rocío Mesa y 'Secaderos'. Mostrar otras voces, otras miradas, y que los jóvenes de Granada vean otra forma de hacer cine y se animen ellos también a dar el salto.

–¿Alguna película con trasfondo gastronómico que le guste?

–La de los Monty Python, 'El sentido de la vida', con aquel tremendo glotón. La vi en un momento de duda vital y desconcierto y su trasfondo filosófico y humor absurdo me vinieron muy bien y se me quedaron grabados. También 'El libro verde' en la que los restaurantes y los Diner en los que podían comer los afroamericanos servían para generar amistad.

–¿Y española?

–Un documental, 'El año del descubrimiento', en el que el drama de la reconversión naval de Cartagena se contaba en un bar. El cine español tiene un problema a la hora de reflejar con autenticidad los lugares de intercambio vital y cultural. Hay pocas películas que lo hagan bien, como 'El día de la bestia' o 'Historias del Kronen'. Le tengo mucha fe a 'Segundo premio' de Isaki Lacuesta, con guion de Fernando Navarro, que vivió el ambiente de la Granada de los 90.

Menú degustación

  • Un ingrediente Aguacates

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