José Antonio Guerrero delante del mostrador de su asadero de patatas. / Ideal

Las 'papas' asadas más famosas de Granada

José Antonio Guerrero es propietario de Papas Fortuny, un asadero de patatas ubicado en el Realejo con gran éxito en la ciudad

ALBERTO FLORES Granada

En el centro de Granada hay opciones gastronómicas para todos los paladares. Y si hablamos de locales especializados en comida rápida, las posibilidades son cada vez mayores. Desde los numerosos establecimientos especializados en kebab, hasta los que ofrecen pizzas al corte, fideos asiáticos o los que se dedican a la preparación de platos hawaianos como los 'poke bowl'.

Sin embargo, pese a que las opciones que llegan de fuera de nuestras fronteras son las más numerosas, lo cierto es que una de las que más triunfa lo hace recurriendo a la tradición de la tierra. «Cuando era pequeño era bastante común que en el Campo del Príncipe, el Paseo de los Tristes y otras zonas de la ciudad se vendieran perdices, que es como llamaban a las patatas asadas», cuenta a IDEAL José Antonio Guerra Guardia, un granadino del Realejo que, viendo cómo proliferaban los negocios de comida rápida decidió montar el suyo propio para recuperar una tradición de la tierra.

«Papas Fortuny es un negocio dedicado principalmente a la venta de patatas asadas con guarnición», explica el empresario, que tras pasar por varios trabajos decidió emprender y montar su propio negocio de comida rápida. «En el barrio no había nada de este tipo de comida y pensé que algo tan granadino podía funcionar bien aquí», lo que le llevó a abrir el 21 de diciembre de 2007 por primera vez las puertas de Papas Fortuny. «La idea era recuperar la tradición de cuando era pequeño, volver a las raíces y traer de vuelta lo que poco a poco había desaparecido», asegura.

El primer día ya fue bastante exitoso, hasta el punto de que tuvo que cerrar porque se le acabaron las patatas. «No sabía cómo iba a ir y metí unas 60 patatas… A la hora tuve que cerrar porque ya había vendido todo y no daba tiempo a que se asaran más». Desde entonces fueron creciendo poco a poco hasta establecerse como uno de los referentes en Granada, sobre todo durante Semana Santa, que es la época del año de mayor carga de trabajo para este negocio. «En Semana Santa hemos podido llegar a vender más de 500 patatas en un día, las colas que se forman en la puerta son enormes».

La buena acogida de la gente le permitió añadir servicios como el de reparto a domicilio. Y, pese a que el local sea de solo unos 20 metros cuadrados, José Antonio asegura que tiene mucho más trabajo del que pueda parecer a simple vista. «El mundo de la patata es muy complicado porque no es algo que puedas tener preparado en una cámara frigorífica y cocinar en el momento, tardan dos horas en asarse y hay que calcular muy bien cuántas meter para que no sobre muchas ni quedarte corto». A eso hay que sumar que no puede utilizar patatas normales, sino que solo sirven las que son realmente grandes. «Son bastante difíciles de conseguir y a veces resulta complicado dar con ellas. Cuando no podemos encontrarlas de ese calibre tenemos que coger otras y hay que echar entre una patata y media y dos para que sea la misma cantidad».

El próximo mes de diciembre Papas Fortuny cumplirá 15 años desde que abrió por primera vez sus puertas. Una fecha especial que a Jose Antonio le hace sentir «muy orgulloso» por todas las dificultades a las que ha tenido que hacer frente durante los últimos tiempos. «La crisis de 2008 fue muy dura y ahora se está poniendo todo bastante difícil. Algunas cosas están al doble de precio que hace unos meses y no sé a dónde vamos a llegar… La situación es complicada». Sin embargo, al menos por el momento, descarta subir los precios: «El año pasado tuve que subir un poco pero no quiero volver a hacerlo, intentaré aguantar el máximo sin subidas».

Tras prácticamente 15 años de trayectoria asegura que su idea es la de seguir creciendo poco a poco, como hasta ahora. «Cuando viene gente de fuera me dicen que por qué no monto más locales y llevo una franquicia a su ciudad. La verdad es que me han llamado de varios sitios para hacerlo pero de momento no lo haría ni loco, esto tiene muchos quebraderos de cabeza», reconoce. «Mantener el nivel no es sencillo

La patata gratinada al horno de Papas Fortuny. / Ideal

Patatas para todos los gustos

Después de 15 años preparando patatas prácticamente a diario, José Antonio asegura que todavía no se ha cansado de comer patatas asadas. «Me gusta mucho la gratinada, que lleva seis ingredientes y se gratina con queso al horno. Aunque a veces la mejor es la simple con aceite, sal y pimienta, que te cura todo». Y al igual que a él, a la mayoría de sus clientes la que más le gusta es la que se gratina con queso, mientras que en lo relativo a los ingredientes explica que uno de los que más gusta es la salsa alioli.