Un momento de la presentación de las delicias de Peñagallo en el restaurante MOlino del Puente / IDEAL

Peñagallo Las patatas fritas de Granada como ingrediente gourmet

La empresa granadina Peñagallo muestra la versatilidad de las clásicas chips en cocina a través de recetas crujientes y vistosas

RITA M. MARÍN

La gastronomía gourmet o delicatessen ha evolucionado a lo largo del tiempo. La elaboración máxima, el plato minimalista o el producto exclusivo han ido abarcando un amplio abanico en el que la cocina se ha enriquecido con nuevos placeres para el paladar.

Los snacks, que prácticamente nunca se han considerado un elemento propio de la gastronomía, ocupan un lugar destacado en este Gourmet 2021 de la mano de Peñagallo, empresa granadina que elabora sus patatas fritas en su fábrica de Dúrcal.

Son patatas de la variedad agria, una producción artesanal y tradicional que, gracias al agua de la zona, se han convertido en toda una nueva forma de disfrutar de la mejor cocina granadina.

En Peñagallo han sabido dar a este snack el sabor, el crujiente al paladar y la versatilidad necesaria como para maridarlo con platos de la cocina fusión o las recetas más tradicionales de la cocina de siempre.

Este producto se cocina a baja temperatura para una cocción óptima y saludable, consiguiendo además mantener intactas sus condiciones organolépticas, algo fundamental para la conservación. Y para que puedan llegar a todas las partes de España donde se demandan por su variedad, pero siempre manteniendo la esencia. Además, no contienen gluten ni lactosa.

Así, en Dúrcal, y tal y como han demostrado en su presentación de este Gourmet 2021, además de la patata frita tradicional, también se ha innovado con la patata clásica y la patata tipo paja, pero lo más destacado y uno de los productos más demandados es la línea Gourmet. Bajo su paraguas se encuentran las patatas Trufa y las patatas clásicas con Flor de Sal.

Son nuevos sabores que permiten hacer diferentes combinaciones. En Granada, las patatas fritas empiezan a formar parte de las tapas con calidad y permiten a los cocineros más innovadores abrirse a productos 'muy crujientes' que dan un toque diferente y original a sus creaciones. Así, es posible encontrar estas patatas formando parte de un tartar o tal vez con el sutil adorno de unas flores para convertirse en una tapa de lo más colorida.

Solas o en compañía, desde el año 1988 las patatas fritas Peñagallo se han convertido en una referencia de la gastronomía granadina, que se abre a nuevos caminos para reinventar la esencia de un producto tan típico y convertirlo en un elemento estrella de la nueva cocina.

Delicioso plato elaborado con productos de Penagallo