El refectorio

Patatas fritas con huevo, de Patio Braserito

SERGIO GONZÁLEZ HUESO Granada

Las patatas fritas con huevo son una de las mejores cosas de este mundo: como sentir la felicidad de unos padres, remolonear en la cama un día festivo o ver al Madrid ganar copas de Europa. Es como el primer trago de agua del que atraviesa, sediento, un desierto; el éxtasis de un devoto sevillano al ver salir al Cachorro o ese susurro al oído que nos llena de felicidad: «Queda cerveza en la nevera». Es Nati Mistral declamando poesía, el Amor Brujo cantado por Rocío Jurado o las Inmaculadas de Murillo.

La ilusión del día de Reyes, pasear por Ronda en primavera o disfrutar del penúltimo festival de música con tus amigos drogadictos. Todo eso también son las patatas fritas con huevo, un amor que dura siempre y del que no queremos ni podemos escapar. Las patatas fritas con huevo son el plato favorito de mi padre y también, sospecho, el de todos los padres. Es el alfa y el omega del alfabeto gastronómico. Un Aston Martin, una finca en la dehesa extremeña o un velero bergantín al alcance de todos los bolsillos. Y si ya les pones buen jamón, como hacen en el Patio Braserito, patria de todos los granadinos desde hace años, pues que viva Santiago y que cierre España.

En datos

  • Ingredientes principales Patatas, huevos, jamón, aceite de oliva, sal

  • Precio del plato 12 € dos personas

  • Restaurante Patio Braserito

  • Dirección C. Virgen del Rosario, 7, 18009 Granada

  • Carta 25 € pax

  • Tips Bar restaurante con buena barra y producto fresco;ideal para salir luego de juerga, pues está ubicado junto a Ganivet y San Matías