Luca Mefistófeles en La Platea,. / ramón L. pérez

Una Alhambran con | Luca Mefistófeles, programador informático

«No es posible tomar una cerveza en Metaverso, aún»

A Luca le gustan los productos de la vega granadina y la cocina india, a la que se aficionó en Inglaterra. Es un disfrutón de la comida con curiosidad por descubrir platos

JESÚS LENS Granada

Luca llega acelerado. Tiene una entrega esa noche y sabe que estará hasta las tantas trabajando. Antes de sentarse a la mesa, 'dibuja' un campo de juego con las Oculus Quest, las gafas de realidad virtual que nos permiten acceder al Metaverso. Estamos en La Platea Fórum, establecimiento ubicado en la Granada arquitectónicamente más vanguardista, pero que tiene una decoración clásica, muy operística. Entre ambos universos, el real y el virtual, anda esta conversación, que resultó más pausada de lo que podía prever.

–¿Por qué hemos quedado en La Platea Fórum?

–Porque el próximo martes, 24 de mayo, tendremos aquí un encuentro en el Metaverso, en el marco del Festival Gravite. Una vez al mes, los integrantes de GRInteractiva nos reunimos en un bar para compartir nuestros trabajos, probar demos y ponernos al día con las novedades tecnológicas. Habrá una charla de introducción y compartiremos cervezas y tapas. Con comida y bebida, la gente se queda más y habla más. No tiene ganas de salir corriendo.

–¿Es posible tomarse una cerveza en el Metaverso?

–Aún no. Toda la parte social, la charla y la conversación, se pueden reproducir, pero la cerveza, no. Cada uno tendría que tomarse la suya. Faltarían también los buenos abrazos. Es la última frontera. ¿Quién sabe lo que pasará en el futuro?

–¿Algún bar en el Metaverso que me recomiende visitar?

–No los frecuento. (Risas). Pero seguro que si investigamos damos con algún garito interesante por ahí dentro.

–En cuanto lo encuentre, avíseme y nos tomamos allí una cerveza... o algo. ¿Qué ha comido hoy usted en el mundo real?

–Algo rápido: unas habas con jamón y cebollas de la Vega. Durante la pandemia, mi madre, Mari Pili, puso un huerto urbano con unos amigos y nos tiene tan perfectamente abastecidos de hortalizas a mi hermana y a mí durante todo el año que resulta difícil de gestionar: cebolletas, brócoli, coliflor, acelgas, lombarda...

–¿Le salen bien los platos con las hortalizas?

–Sí. Las acelgas con garbanzos, por ejemplo. O la col en su jugo.

–¿Podemos desmentir, por tanto, que los 'geeks' comen fatal?

–En mi caso, lo desmiento rotundamente. (Risas). Me encanta comer bien, sentarme a la mesa y disfrutar. Me gusta como se hace en España: parar, socializar, charlar en torno a la comida. No se trata solo de que la comida esté más o menos buena, sino de compartir ese momento.

–¿Y dónde lo echa? Porque está usted 'petao'...

–(Risas) Hago deporte para comer lo que me da la gana. Me encanta la natación, que ya llega la temporada de travesías en pantanos y en el mar. Creo en el 'Mens sana in corpore sano'. No cuento las calorías ni llevo control alguno. Solo nado y como lo que me apetece. Eso sí, desde que descubrí que soy intolerante a la lactosa, se acabaron las croquetas que tanto me gustaban.

–¿Qué tal la Granada gastronómica desde la óptica de las intolerancias alimenticias?

–Cada vez mejor. Hay más cultura y más opciones. En los restaurantes con cocinero con intolerancia se nota. Le ponen más cariño. Hay lugares como El Cortijo Sin, en la zona de Alhamar, que son un paraíso. O los restaurantes veganos como Smash, Vegan Street Food, en la Carretera de la Sierra.

–¿Podemos desmentir, también, que en Inglaterra se come fatal?

–¡También! Hay vida más allá del fish & chips y de las beans on toast. Los pasteles de carne están muy buenos y los purés de verdura. Me gusta mucho uno de brócoli con queso cheddar. Hay más cultura vegana y más cuidado a las intolerancias. ¡Y allí descubrí la comida india, que me encanta! No soy muy aficionado al picante, pero los niveles de tolerancia son mucho mayores en Inglaterra que en España, eso también es verdad. Mi padre, Emiliano, está convencido de que la primera vez que le llevé a un restaurante indio en Manchester fue para gastarle una broma. (Risas). En Muglia tienen comida india muy buena.

–Cuando viaja, ¿le gusta probar cosas nuevas?

–Siempre. Me encanta comer lo que se come en cada sitio.

Menú degustación

  • Un ingrediente Pimentón

  • Un plato de la infancia Sopa de pescado

  • Una tapa para abrir boca Burrito

  • Una cocina internacional India

  • Dulce favorito Tocino de cielo y fruta