Gastrobitácora
Rabo de toro, chips de oreja de cerdo, quisquillas al ajillo y arroces variados
Chikito, Casa Enrique, Ruta del Azafrán, Reca Campus, Alpunto… días de vino y rosas disfrutando de una gastronomía (más o menos) clásica y tradicional
Granada
Esta semana hablamos de platos normales –si tal concepto existe–, que no solo de menús degustación y restaurantes gastronómicos vive el gastronómada callejero al que, ... si pasa más de un par de días sin visitar una barra o la mesa de una terraza o comedor, amenaza con salirle sarpullido. Éste que les habla, sin ir más lejos, que salió el viernes del Cine-Club universitario al borde de la medianoche y se empeñó en ir a algún garito donde comentar 'Grupo salvaje' al calor de una cerveza bien fría. Acabó maniatado y amordazo en el Metro, de vuelta para el Zaidín. Pero bien que lo intentó.
Hace un par de semanas estábamos en pleno Gravite, el festival dedicado a la tercera cultura que marida artes, ciencias y letras patrocinado por CaixaBank. Tuvimos el lujo de contar con Rosa Montero y con Jorge Volpi y, como decimos siempre, de acertar o no con la propuesta gastronómica depende que el recuerdo que se lleven sea mejor o peor, lo que condicionará sus ganas de volver a Granada en un futuro más o menos cercano y que recomienden por ahí fuera el certamen o le pongan mohínes y mala cara.
Con Rosa Montero estuvimos en Chikito, uno de los restaurantes más literarios de la ciudad, con la impronta de Federico García Lorca en su comedor. Y con su exquisita cocina, claro. Triunfamos con las habitas con huevo y jamón, el solomillo nazarí y, sobre todo, el exquisito rabo de toro de la casa, uno de esos platos icónicos por los que se vuelve una y otra vez a un mismo restaurante. ¡Un lujazo cómo se despega la carne del hueso y su sabrosa y tierna melosidad!
Y por la noche, tras una intensa jornada vespertina dedicada a inteligencia artificial, literatura y medios de comunicación, nos fuimos a Casa Enrique, donde el peso de la historia se deja sentir sin apabullar. Las botellas de Godello se sucedían entre platos de queso, chacinas, tomate con melva y otras delicias de la mejor cocina de taberna a la vez que las conversaciones se multiplicaban y amplificaban sin fin. A última hora, Rosa Montero bajó al Sancta Santorum y disfrutó de una visita guiada por nuestro entregado anfitrión, el siempre inquieto David Gómez.
Con Jorge Volpi celebramos nada menos que el 14 de febrero. Y si de enamorar se trata, ningún sitio mejor que Ruta del Azafrán, con sus sensacionales vistas a la Alhambra. El restaurante de Javier Feixas presume de unos entrantes tan golosos como divertidos y sus quisquillas al ajillo son un acierto seguro. Para mí, imprescindible es la pastela moruna hojaldrada con puré de dátiles y col salteada, otro plato icónico de la casa. Y ojo a sus arroces. El de pollo picantón a la moruna lleva un pollo entero en el centro de la paella y la carne del arroz de carrillera ibérica le imprime un sabor y una melosidad al plato que es todo un espectáculo. Para llevarse el socarrat, si quedara, en un táper a casa.
Picoteando por el Zaidín
Y luego están los días en que quieres salir, pero no te apetece moverte mucho y optas por quedarte en el barrio. La Avenida de la Ilustración cuenta con una oferta cada vez más amplia. Por ejemplo, Reca Campus, cuya ensaladilla de gambas es muy top y donde tienen unos chips de oreja supercrujientes que se comen como pipas y que generan adicción. Además, pedimos unos boquerones fritos, que siempre son un 1 fijo en la Quiniela. Si es que todavía existe eso de la Quiniela, ahora que lo pienso…
Y en la terraza de Alpunto, ahora que el sol calienta sin quemar y después de echar un trotecillo, nada mejor que rehidratarse un domingo cualquiera con una cerveza y unos torreznos con patatas fritas. Que ya me dirá usted el plan, hacer deporte para, acto seguido, hincarse unos torreznos, pero es que uno es uno y sus vicios y contradicciones. ¿Qué vamos a hacer?
Hablando de ensaladillas: me acaba de entrar un audio por guasap recomendándome una que me aseguran exquisita en el mismo entorno de Palacio de Deportes. ¡Y yo que no quería salir hoy! Perra vida…