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Gastrobitácora

Todo un rebelde de la cocina llega al cine

Vivir para comer (ver y leer). 'Tony', con Antonio Banderas en el reparto, cuenta los primeros años de Anthony Bourdain. ¡Hay que leer sus 'Confesiones de un chef'!

Jesús Lens

Granada

La película 'Tony' está siendo un arrollador éxito de crítica en Estados Unidos. El film de Matt Johnson que narra los primeros años del célebre ... Anthony Bourdain en las cocinas cuenta con un altísimo nivel de aceptación entre la crítica especializada. Producida y distribuida por la prestigiosa A24, no debería tardar en estrenarse en España, que Antonio Banderas es uno de los secundarios de lujo en una ansiada película por los buenos aficionados a la gastronomía. Y al cine, claro.

Para hacer más llevadera la espera y ahora que es 'tiempo de leer' entre el rebalaje y los aires frescos de la montaña… o de los aparatos 'acondicionadores'; recordemos que hace pocos meses Salamandra Editorial publicó una nueva edición de 'Confesiones de un chef', escrito en primera persona por Bourdain y que es uno de los libros de cabecera de la cocinera granadina Lola Marín, dueña de Restaurante Damasqueros. «Cuando estudié en San Sebastián, en la Escuela de Cocina Luis Irizar, que era una máquina, nos dio una lista de libros de ensayo referentes a la cocina, más allá de las recetas. El primero que leí fue 'Confesiones de un chef', de Anthony Bourdain, y me encantó, que contaba cómo era la cocina antes, que ahora ha cambiado mucho», nos decía con ocasión de la Feria del Libro.

Y es que hablamos de un inconformista. Un rebelde. Hace años, el descomunal periodista Patrick Radden Keefe incluyó el perfil del cocinero en su libro 'Maleantes', publicado por Reservoir Books. Me acuerdo que me quedé muy sorprendido al encontrarle 'junto al' Chapo Guzmán, Falciani y otra gente de mal vivir. Tuve ocasión de preguntarle al autor por el particular y me dijo que lo incluyó por ser uno de los grandes rebeldes e iconoclastas de la historia. Un tipo sin igual.

Bourdain en Granada

Y es que en este mundo hay dos tipos de personas: las que se limitan a probar la comida, dándole bocaditos pequeños; y quiénes la devoran a dentelladas. Viendo a Anthony Bourdain tomarse una cerveza Alhambra Especial en el Oliver, sabemos que era de los segundos, de los que se beben la vida en tragos largos, sin andarse con melindres, recelos o medias tintas.

Recordemos que la grabación de un capítulo de su famosa serie gastronómada, 'Parts Unkown', trajo al cocinero neoyorquino a Granada durante la Semana Santa del 2013 y, más allá de las procesiones, las farras flamencas y las tentaeras taurinas a las que acudió de la mano de El Fandi o Curro Albaicín; Bourdain tuvo ocasión de disfrutar de algunas de las excelencias de la gastronomía granadina, dejando imágenes para el recuerdo durante su paso por diferentes barras de nuestra tierra.

Bourdain nunca fue un tipo al uso. Ni cuando ejerció como cocinero ni cuando se pasó a la divulgación gastronómica. Nacido en 1956 en Nueva York, la ciudad que nunca duerme, consumió los años 70 a velocidad vertiginosa, como las estrellas del punk, alternando ambos lados de las barras, sin darse tregua o descanso.

Posteriormente, cuando llevaba una vida más tranquila y oficiaba en LesHalles de Park Avenue, publicó en 'The New Yorker' un ensayo sobre su experiencia en el lado salvaje de la restauración, sin escatimar en detalles sobre los rincones oscuros y más sórdidos del mundillo. Su éxito le llevó a cambiar las cocinas por las cámaras, frente a las que se sentía tan cómodo como entre los fogones. En la serie 'Treme', por ejemplo, aparece en multitud de ocasiones. En sus viajes no comía únicamente en los restaurantes más caros y afamados, sino que le encantaba callejear, visitar los mercados, entrar en bares y tabernas de toda la vida y, sobre todo, no dejar ni un bocado sin probar. Así, no es de extrañar que la morcilla fuera uno de sus platos favoritos: a su paso por Granada, que recordaremos pronto. Estuvo en el Gallardo, pasó por La Tana, disfrutó de una moraga, versión andaluza de las barbacoas yanquis y conoceremos también su versión más melancólica... poco antes de su muerte.

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