El refectorio

Tequeños, de 'Yavú'

SERGIO GONZÁLEZ HUESO Granada

Como hay que volver a tender lazos con Venezuela, que lo dice Biden ahora que busca socios, voy a Yavú, que es como visitar el país de Ivonne Reyes sin salir del pueblo. La oferta es apetitosa. Las raciones son caudalosas y los precios, aptos para esta época de piquetes y bolsillos rotos. Como hay tequeños, me tiro en plancha. Es uno de los placeres culpables que me atormentan en la intimidad, como aquella vez que fui a ver a la Zowi.

El arrepentimiento es real, nunca mejor dicho: «Lo siento, no volverá a ocurrir», me digo, pero no me cree ni la camarilla. Encima en Yavú todo es casero, lo que es aún peor, pues invita a seguir tratando al nutricionista como al pito de un sereno. Allí preparan este súper entrante gocho con masa madre («dos fermentaciones») y un queso semiduro que es todo control. No se desparrama ni friéndolo. Ya puestos, qué más da acompañarlo de una salsaza para mojar. Por ejemplo, guasacaca, que es genial. Pero no se rebelen contra el nombre, tampoco nos gusta mucho el de Monedero y mejor callarse que luego dice que lo relacionamos con Venezuela.

En datos

  • Ingredientes principales Harina de trigo, mantequilla, agua, queso llanero

  • Precio del plato 9 € ración con diez tequeños

  • Restaurante Yavú

  • Dirección C. Almona Vieja, N 12, 18002 Granada

  • Especialidad Comida venezolana

  • Carta 20 € pax

  • Tips Local pequeño con cuatro mesas; opción para vegetarianos; servicio muy amable; carta para desayunos; tapas y raciones enormes. Ideal para parejas, pues ponen música bajita.