El tiempo entre Ruta del Veleta y Asador Curro
Cuando sales a comer fuera, pero te hacen sentir como si estuvieras en casa. Volver a disfrutar de la mejor restauración granadina es siempre un gozoso y delicioso placer
Vamos a desmentir frases hechas. Canta Joaquín Sabina unos versos de Félix Grande: «al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Porque ... el tiempo no perdona y lo que fue ya no es». Eso lo dicen porque no conocen establecimientos granadinos como Asador Curro o Ruta del Veleta.
Jornadas del cochinillo
Algo muy grave debería pasarme para perderme las Jornadas Gastronómicas del Cochinillo de Asador Curro que cada año alegran el panorama culinario de nuestra tierra. De hecho, aunque algo terrible me ha pasado, peleé con uñas y dientes para llegar en tiempo y forma al garito de Carretera de la Sierra en el que siempre pasan cosas chulas, donde siempre se encuentra gente interesante. Un año más y cuando llega febrero, Asador Curro se convierte en uno de los sitios donde hay que estar. Como Camino de la Huerta de Alomartes oAsador Contrapunto y sus jornadas de la trufa.
Pero no nos desviemos. Por lógica, la gran estrella de unas jornadas dedicadas al cochinillo es ese manjar de carne blanca que, crujiente por fuera y tierna por dentro, se deshace en la boca como si fuera mantequilla. Pero lo importante de unas jornadas gastronómicas bien pensadas, diseñadas y ejecutadas es que todo lo que pase por la mesa, además de estar bueno, tenga sentido, lógica y coherencia.
Por ejemplo, brindar con el nuevo y extraordinario Vermú de Garaje Rosado by Curropremium mientras untas unas tostadas con paté de Vermú de Garaje. Un paté tan exquisito que dan ganas de preguntar si lo venden en tarrinas para llevar a casa. Pero mejor ir a Asador Curro para degustarlo dando un paseo por la vera del Genil. ¡Un doble placer!
Entonces llega la degustación de aceite Malacasta. Su color dejaría turulato al mismísimo José Guerrero. Fijo que, de haberlo conocido, habría tratado de reflejarlo en uno de sus grandes lienzos. ¡Y qué sabor!
Entonces llega el Torrezno al estilo Curro. Que el cocinero de la casa, de origen sudamericano, le aporte un toque de lima hace que uno de los platos por excelencia de la cocina española adquiera una nueva dimensión. Si no me cree, si piensa que esto que ha leído es una aberración, hágase un favor y pruébelo. Si no le parece una exquisitez, le invito a la chistorra al horno de carbón con que sigue el menú. ¡Una chistorra que te hace dar un brinco! Y no les digo ná, pero se lo digo tó acerca de la Alcachofa a la brasa con romesco, jamón crujiente y lascas de parmesano. Si ama usted a alguien, si tiene en alta estima a una persona a la que quiera agasajar en la mesa, llévela a Asador Curro y que les pongan un par de platos con colmo de esas alcachofas. Ya verán ustedes como querrán volver a donde han sido tan felices.
Entonces llega una Sopa castellana con huevo escalfado que es pura condensación de sabor, preámbulo, ya sí, de ese cochinillo que se partirá al estilo tradicional, con un plato de canto.Y es que los rituales son importantes. La parte dulce del menú está protagonizada por la famosa y mítica Bizcochá de la Nani, una delicatesen que solo se puede disfrutar en estas jornadas o, si la Nani se anima, en las que Asador Curro dedica al atún salvaje de almadraba en primavera. Y el fin de fiesta llega con el Vulcan, ese gintónic de Graná hecho en Graná con la ginebra Road 78 100% granaína y sus matices herbáceos de Sierra Nevada. Pero de la alquimia de CurroMarín hablamos otro día.
Ruta del Veleta
¿Y qué pasa con Ruta del Veleta? Pasa que me quedo sin espacio y que el establecimiento de la familia Pedraza es un monumento de tal magnificencia que se merece un reportaje en exclusiva.
Si en Asador Curro fuimos felices, en Ruta del Veleta también. Por la calidad de cada plato y por la atención en sala. Pronto... ¡Todo sobre la Ruta!
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