Daniel Oruezábal y Paco Barranco recuerdan momentos vividos en el restaurante Chikito. / PEPE MARÍN

Una Alhambra con | Paco Barranco, director del Palacio de Congresos

«En la Titan Desert no falta jamón de Bodegas Castañeda»

Paco Barranco, que apura su preparación para la prueba ciclista, recuerda la generosidad de Luis Oruezábal y habla de los Palacios de Congresos y Deportes

JESÚS LENS Granada

Tenía que ser en Chikito. Y, además, en una mesa concreta de su terraza, esquinera. Es el espacio que suele ocupar Paco Barranco cuando va a comer o cenar al céntrico restaurante, algo habitual. Al llegar, Daniel Oruezábal y él se funden en un abrazo. Más que un buen cliente, Paco es alguien de la familia. No tardan en surgir los recuerdos compartidos, en cascada. Baloncesto, fútbol, tenis, ciclismo, música, fiestas populares, celebraciones... «Chikito es un patronato de turismo paralelo de Granada», dice Paco mientras repasa algunos de los momentos vividos en un restaurante mítico de Granada.

–¿Nos cuenta alguna de esas vivencias singulares?

–De tantas y tantas, me quedo con una vez que Plácido Domingo terminó tarde de cantar y tenía hambre. Llamé al añorado Luis Oruezábal, que tanto, tantísimo hizo por esta ciudad, y le pillé ya en la cama. Cinco minutos después, estaba camino del restaurante con un cocinero. Nos dieron más de la cinco de la mañana comiendo y bebiendo, con Plácido cantando y disfrutando como nunca. (En ese punto, Daniel, hijo de Luis, recuerda cuando llevaron la Copa del Mundo de Fútbol para que la viera su abuelo, postrado en cama. «Esa noche, yo dormí con la Copa, que se quedó en mi casa», recuerda entre risas, con los ojos chisposos por la emoción).

–¿Qué restaurantes le gustan?

–Los clásicos. Me gusta lo reconocible, ir a sitios donde estoy a gusto. Comer fuera es socializar, algo que va mucho más allá de lo que comes o lo que bebes. Me gustan establecimientos como Oliver, Bodegas Castañeda, el Provincias, SanRemo, Braserito...

–¿Y sitios más nuevos?

–He llegado tarde a muchas cosas. Por ejemplo, a la nueva gastronomía. Soy de otra cultura y no tengo ni tiempo ni ganas para según qué descubrimientos.

–Dentro de unos días vuelve a la Titan Desert, una prueba ciclista muy exigente por el desierto de Marruecos...

–... y que nació en Granada, de la mano del París–Dakar, cuando la mítica carrera empezaba aquí. El objetivo era replicar en bicicleta lo que se hacía con motos y coches y es una experiencia alucinante, con un campamento móvil para 1000 personas con servicios médicos, fisios, mecánicos y, por supuesto, cocineros.

–¿Qué tal la comida?

–Extraordinaria. Mucha pasta, por los hidratos de carbono, pero con platos marroquíes como el cuscús o la harira. Y delicias de casa, que nunca falta el jamón cortado a cuchillo que Pepe, de Bodegas Castañeda, me envasa al vacío. Todas la noches cae un poco de jamón, vino de la tierra y alguna Cerveza Alhambra bien fría, también. ¿Has visto su última campaña? Es una gran prescriptora, una embajadora maravillosa de nuestra ciudad y nos ha ayudado siempre mucho.

–¿Le gustan las recetas y los platos granadinos?

–Sí. Como decía antes, los que son muy reconocibles. Los platos de cuchareo, por ejemplo. O el remojón, con su naranja y el bacalao.

–¿Conoce bien la provincia y sus productos?

–Muy bien. Ten en cuenta que hago más kilómetros en bicicleta que en coche, por mis entrenamientos. La Costa, con la quisquilla (aquí surge la anécdota de cuando Luis Oruezábal agasajó a Vicente del Bosque con un barco de quisquillas, que era fanático) y el aguacate. El Valle con sus cítricos y las alcachofas y las habas de la Vega o los espárragos del Poniente. Un lujo. ¡Y las migas con boquerones y melón de La Alpujarra, que Cáñar es mi pueblo de adopción!

–¿Planes para el Palacio de Congresos?

–En noviembre regresa el congreso Granada Gourmet de IDEAL, un gran referente. Después de dos años, vuelve a su casa. En el día a día trabajamos conGrupo Abades, una empresa con gran capacidad de organización y resolución, que dar de comer a 1000 o 2000 personas en una hora es todo un desafío. Y estamos pendientes de la remodelación, para darle más vida.

–¿Y para el de Deportes, que usted conoce tan bien?

–Hace muchos años que se preparó un proyecto para crear una zona lúdica entre el Palacio y Los Cármenes, que hace mucha falta.

Menú degustación

  • Un ingrediente Todos los aceites de oliva

  • Un plato de la infancia El cocido con su pringá

  • Una tapa para abrir boca El jamón serrano

  • Una cocina internacional La italiana

  • Dulce favorito El Pionono