José Miguel Ramírez y Pablo González, chefs del restaurante La Bahía de Salobreña, ganador de un Solete de la Guía Repsol. / ALFREDO AGUILAR

Los tres restaurantes de Granada que tienen Soletes de Repsol

La Guía Repsol ha concedido a tres restaurantes granadinos esta distinción de reciente creación que reconoce a sitios auténticos para visitar en vacaciones, y que bien recomendaría el público local

SERGIO SEBASTIANI

Cuando se trabaja mucho para conseguir una distinción y finalmente no llega, la frustración es enorme. Si se logra, la sensación es de gran alegría y orgullo porque el esfuerzo ha dado sus frutos. Pero cuando el reconocimiento llega sin esperarlo, solo por hacer las cosas bien en el día a día, el sentimiento es de pura satisfacción y un chute de energía positiva.

Es lo que les ocurrió semanas atrás a varios establecimientos granadinos, que sin siquiera imaginarlo recibieron un Solete de la Guía Repsol. Un distintivo destinado a sitios auténticos y asequibles «en los que estar tan contento cuando te vas de vacaciones», según la propia Guía, así como «lugares de referencia del público local y que no suelen salir en los listados habituales».

En la Costa Tropical han sido dos los restaurantes premiados con un Solete, ambos de Salobreña. Uno es el chiringuito La Bahía, situado en uno de los rincones con más encanto del Mediterráneo, como el Peñón. Su propietario, Pedro Ruiz de la Rica, no oculta su alegría y asombro al saberse galardonado: «Estábamos contentos y sorprendidos a la vez, porque no te enteras absolutamente de nada hasta que dicen quiénes son los premiados», señala, y explica que los enviados de la Guía Repsol «no se identifican en ningún momento y catalogan aspectos como el servicio, la cocina, la decoración, la atención en general…». Y se muestra muy satisfecho porque «el Solete reconoce a ese tipo de sitios que uno recomendaría a un amigo para ir a comer, a tapear o a tomar un helado».

La Alquería de los Lentos, en Nigüelas, es otro de los establecimientos que obtuvieron el distintivo. / S.S.

La Bahía destaca tiene dos establecimientos, el tradicional chiringuito de toda la vida y un local de más reciente apertura donde se sirve una comida más elaborada y a la vez más informal. Si bien siempre han sido propietarios, hace seis años que el restaurante es regentado por Ruiz de la Rica y su esposa, y desde entonces «estamos reformando y decorando, y creo que hemos hecho un sitio acogedor y agradable para almorzar y cenar». Resalta también la importancia de ofrecer un servicio de calidad, pues «tú puedes poner el local muy bonito, pero también depende de tener una buena cocina y un buen servicio».

El que dos establecimientos del municipio costero hayan sido reconocidos no es casualidad para Ruiz de la Rica: «En Salobreña se come muy bien, y además está de moda. Estoy acostumbrado a pasar inviernos duros y en los últimos cuatro años, incluida la pandemia, he comprobado que la gente viene a comer a Salobreña durante todo el año». Y no solo en La Bahía, añade, «en todo el pueblo los hosteleros se están superando cada día. Siempre hay que invertir en el negocio».

El Solete ha sido también una grata sorpresa para Pablo González, uno de los chef de este restaurante. «No lo esperábamos para nada, esto es un revulsivo de motivación para hacerlo mucho mejor aún», indica, y lo considera un gran impulso «para toda la hostelería de Salobreña y para poner de una vez en buen lugar a nuestra comarca». Concluye que «cada vez vamos mejorando las técnicas de cocina e indagando en nuevas recetas».

Terraza al cielo y al mar

El otro local salobreñero galardonado con un Solete es el restaurante del Hotel Miba, con unas espectaculares vistas panorámicas del pueblo con su castillo y del Mar Mediterráneo. El distintivo «nos hace sentir muy orgullosos, nos indica que estamos haciendo las cosas bastante bien, porque al final quienes opinan sobre esto son nuestros clientes», asevera su chef, Javier Fernández. Admite que «no esperábamos este Solete, aunque siempre hacemos nuestro trabajo con la intención más alta, intentando cumplir con las expectativas de todo el que entra por la puerta. Nos ha dado mucha alegría recibirlo, confirma que alguien más se ha dado cuenta de que las cosas se están haciendo bien».

Al ser una señal de buen hacer, el distintivo no cambiará la forma de actuar en el Miba. «Nuestro estilo es lo que nos ha hecho llegar hasta aquí y hay que seguir igual, pensando siempre en mejorar aún más nuestra calidad y servicio». El hotel lleva abierto nueve años, pero hace tres habilitó su terraza y zona de verano. «Intentamos apostar siempre por una cocina que en el restaurante es un poco más elaborada, y que en nuestro skybar es más desenfadada, con platos un poquito más 'canallas' y atractivos para quien viene a picotear o a pasar una tarde», detalla Fernández.

La espectacular terraza del establecimiento más nuevo de La Bahía. / ALFREDO AGUILAR

En esa cocina de autor, el producto de kilómetro cero está siempre presente y también la renovación. «Cambiamos la carta en cada temporada. Siempre son platos nuevos y muy frescos», asevera el chef. Y sobre el hecho de ser dos los establecimientos locales con Solete, destaca que «hay muchos restaurantes válidos en la Costa Tropical, y cada uno destaca en su estilo. Eso es bueno para todos porque siempre se puede elegir y podemos enriquecernos unos de otros».

No tan lejos de la Costa, otro sitio con mucho encanto también ha recibido este galardón. Es la Alquería de los Lentos, en Nigüelas, un complejo de turismo rural en cuyo restaurante se procura utilizar productos con la mayor cercanía posible y darle al comensal «una sensación de alegría», asegura Cristóbal Van Daele, quien regenta el recinto desde hace tres años junto a su esposa Rosan Kremers, si bien funciona desde el año 2000.

Una decoración rústica muy cuidada sorprende a todo el que lo visita por primera vez: «Aquí estamos un poco perdidos, y cuando llega la gente dice '¡Guau, no sabía que esto existía!'», puntualiza Van Daele, y lo destaca como «un lugar con encanto, tiene mucha sombra y en verano está fresquito por la noche, porque estamos a 1.000 metros» en pleno Valle de Lecrín.

Respecto a la cocina, es «española con toques de internacional», donde se pueden degustar croquetas caseras, pescados, diversos cortes de cerdo y de vaca, mientras que también cuenta con oferta vegetariana, ya que dispone de un vivero en el que cultivan sus propias verduras, dependiendo de la temporada. También en base a la época, se plantean sugerencias como el atún de almadraba.

Junto a su oferta gastronómica –que incluye también una cerveza artesanal de elaboración propia–, también se puede disfrutar en una zona chill out con sofás, o actividades alternativas como música en vivo los viernes y sábados y mercadillos artesanales mensuales, lo cual le ha valido unas muy buenas reseñas en la web. 'Donde el tiempo encuentra su espacio' es el lema de este complejo en el que «viene gente para pasar un fin de semana en tranquilidad», pues también cuenta con un hammam. Todo ello, a juicio del propietario, es lo que ha hecho a la Alquería de los Lentos acreedora al Solete de la Guía Repsol.

Distinciones para degustar al plato y en cucurucho

En total han sido media docena los Soletes que ha sumado la provincia de Granada en este verano 2022, sobre los 41 del conjunto de Andalucía y los 250 de toda España, situándose en ambos casos por encima de la media.

Además de los tres restaurantes –La Bahía, Miba y Alquería de los Lentos–, la Guía Repsol ha reconocido también a tres heladerías, si bien todos ellos están incluidos en la categoría de chiringuitos y terrazas. Y es que junto a los manjares que se sirven en plato, la prestigiosa guía gastronómica no deja afuera a los que se presentan en tarrina o cucurucho. Las heladerías Los Italianos y Marconata, de Granada capital, y Perandrés, de Motril, también pueden presumir de su Solete de Verano.