Destinos con sabor

Tres voluntades, que no las últimas

Baltasar. Ese que lloró, como un hombre, cuando pasó por la puerta de Chikito. Luis Oruezábal había fallecido pocos días antes

PABLO AMATE

Tengo un pariente lejano. Es el Rey negro: Baltasar. Ese que lloró, como un hombre, cuando pasó por la puerta de Chikito. Luis Oruezábal había fallecido pocos días antes. Y lanzó a su familia y personal un ramo de rosas blancas. Y arrancó a llorar desde el trono. Al pasar la comitiva por el Hotel Meliá, el entrañable Ramón Martínez permitió a una pequeñita ver desde allí, por primera vez, la cabalgata.

En el Ayuntamiento

La cabalgata culmina en la casa Consistorial. Saludos desde el balcón y niños en la plaza y en el salón de plenos. Baltasar conoció a otra princesita, que le tomo la mano enguantada, y le dijo: «Baltasar, por favor vente a nuestra casa». El Rey negro miró a sus padres. Ellos, con sonrisa forzada, pensaban: «¡Verás cómo diga que sí y hay que darle de cenar, con la fama que tiene!». Jajaja. Todo es verídico. Besos para esas ya señoritas, del Rey Baltasar.

Revisar el frigo

El caos debido a las continuas normativas sanitarias por la pandemia y la temida pero lógica huelga de camioneros ocasionó un acaparamiento de comida; y de todo. Este año, aún más. No digamos de la catástrofe provocada en la hostelería de medio mundo. Las prohibiciones y el miedo hicieron que muy pocas las familias comieran fuera del hogar. Asunto que se agravó al desbocarse los contagios. Por tanto, muchas familias de pocas personas tienen alimentos perecederos. Revisen todo. Y si están en perfectas condiciones, consulte con Cáritas y ofrézcalo antes de que se deteriore.

Atención al congelador

Hay aparatos que pueden recordarnos las Cuevas de Nerja. Se van empujando los alimentos y se descubren gambas que han formado una piscifactoría nueva. Helados cosecha del 70. Platos elaborados de todo tipo que cumplían las bodas de plata. Y así, lo más inimaginable. Controle siempre las fechas de caducidad. No amontone los productos, empujando al fondo los antiguos, dejando a mano los recién comprados.

Si el día no acompaña

Si la mañana es fría y los regalos son para casa, puede hacer este fin de semana un desayuno–almuerzo con todos los alimentos factibles de consumir. Dulces o salados. Le llaman 'brunch', anglicismo al que debemos buscar ya un término español. Exploración del frigo y a rebuscar todas las sobras, que no restos. Entre los que seamos en la casa, ponemos una mesa, con mantel, y disponemos, como en los hoteles, todo lo consumible bien decorado.

Un secretillo

En la corte de honor en el carruaje del Rey Baltasar del año 2015, la mayoría de damitas eran hijas, sobrinas o nietas de la familia del Camborio y demás parientes del Sacromonte. La mejor comitiva de Baltasar. Cuídense.