Helados. / IDEAL

Destinos con sabor

Las cosas del verano

PABLO AMATE

Como 'las del querer'. Todos los años encontramos los tópicos, bulos, sorpresas y este año, todo más caro. El incremento de los costos ha derivado en una cascada donde vale todo. Los datos señalan un alza en los precios del 40 al 50% del veraneo. Donde la hostelería lleva la mayor parte, pues le afectan muchas coordenadas.

Algunas tropelías

Cierto que las circunstancias han sido adversas en muchos aspectos. Pero algunos negocios quieren recuperan en este verano todo lo no ganado a causa de la pandemia por cierres obligatorios. Yo he padecido esas tretas para 'engordar' la factura. Sobre todo cuando vas en grupo y el control se relaja a la hora de pedir y/o reiterarse con bebidas o más platos de los previstos. En muchos productos, aunque no hayan subido su coste, cosa rara. Pero ya puestos....

Otra vez inmaduros

En los recientes San Fermines, el presidente de una corrida fue del todo necio y desconocedor del reglamento, definido por un afamado crítico en un medio nacional como un tonto con chistera. Pues en algunos restaurantes todavía nos quedan muchos de esos tipos. Únicos responsables de que se esquilmen especímenes marinos. Si ellos no los tuviesen en su oferta, no habría consumo. Lo que enfurece es comprobar el tipo de personas que demandan estos alevines de pescados; prohibido su consumo. Son, en su mayoría, con formación. Es una mayor vergüenza, pues.

Helados malos

Se confirma científicamente, que «un consumo habitual de helados ultraprocesados no es saludable». Tienen muy altos niveles de azúcares y productos industriales alimentarios autorizados, pero nada buenos nutricionalmente. «Dos bolas de helado pequeñas contienen unos 25 gr de azúcar, equivalen a 4 cucharadas de postre de azúcar». Cantidad máxima diaria aconsejada por la OMS.

¡Vaya regañera!

Camino de Milán, hicimos noche en Montecarlo, donde no hay tasa turística alguna, por cierto. En una gasolinera de Niza, a punto de llegar, se me ocurrió comprarme un helado de marca conocida. Venía con nosotros un muy famoso cocinero italiano. Me quitó el helado, al primer bocado. Y con sumo enfado me dijo que eso era una «porquería adictiva». Que contenía: caseína, lactosa, gluten, aceites hidrogenados, jarabe de glucosa o fructosa, conservantes, colorantes, potenciadores del sabor. Que los hacen adictivos, al estimular el sistema de recompensa del cerebro.

Destinos seguros

Hay locales donde sabes que no engañan. Para arroces: Cunini, Puesto 43, El Peñón de Salobreña, El Merendero de Juan Milena, en el fresquito parque municipal de Víznar. Ya saben la buena mano que tiene Juan para el arroz con bogavante. La Kiskilla junto al Golf Los Moriscos en Playa Granada. Los Diamantes en plaza de los Campos, San Cayetano en Churriana, Asador de Castilla y algunos más.