Un aplauso al sector de la alimentación

Que el sector de la alimentación esté funcionando tan bien es básico y esencial para que llevemos el confinamiento de la mejor manera posible

Regala esta noticia
Pescadería Fernando Carrora de la Carretera de la Sierra, perfectamente abastecida
Pescadería Fernando Carrora de la Carretera de la Sierra, perfectamente abastecida. (J. L.)

Estos días, en la serie dedicada a los comercios que permanecen abiertos durante el confinamiento que estoy haciendo para IDEAL, he tenido ocasión de visitar una carnicería, una frutería y una pescadería.

Transitando las calles tristes, solitarias y vacías por la cuarentena, en cada uno de estos establecimientos he encontrado un oasis, un refugio lleno de vida, luz, color y esperanza que nos permite abastecernos de todo lo imprescindible para hacer el encierro lo más llevadero posible.

Dentro las especificidades y particularidades de cada sector, en los tres comercios de alimentación he encontrado unas mismas constantes: voluntad de seguir abiertos contra viento y marea; un gran respeto al virus, a la crisis que ha desencadenado y a sus terribles consecuencias y un enorme orgullo por el servicio que prestan a la comunidad.

La labor de las pequeñas tiendas de alimentación va más allá del mero abastecimiento de comida y vituallas. Es la confianza. Son las sonrisas. Es llamar a los clientes por su nombre. Son los 'buenos días', los '¿cómo estáis?' y los 'hasta mañana', aunque mañana sea dentro de dos o tres días. Es conocer al cliente y, a pesar de todos los pesares, dispensarle un trato personalizado, cálido y cercano. Manteniendo las distancias, por supuesto.

Es preparar los pedidos que llegan por teléfono y whatsapp y no tardar más de un minuto en entregarlos y cobrarlos, dando cumplimiento a las instrucciones del Ministerio de Sanidad de hacer la compra lo más rápido posible. Es llevar la compra a la casa de esos clientes que, mayores, solos o con movilidad reducida, no pueden, no deben salir a la calle.

Es, también, lo singular y esperanzador que resulta estar en cuarentena y confinados en casa, pero saber que las habas de la Vega de Granada se siguen recogiendo cada día y llegan a la frutería a la mañana siguiente. Comprobar que los espárragos de Huétor se están cosechando como siempre y los barcos siguen saliendo a faenar para que no falte género fresco en las pescaderías. O las carnes, embutidos y chacinas. Las chuletas, pollos y jamones, que llegan puntualmente a las vitrinas de las carnicerías. Y los vinos, quesos y cervezas, en sus expositores y frigoríficos. Cuando todo va mal, el sector primario vuelve a demostrar, una vez más, que conforma la base esencial sobre la que se asienta nuestra economía, que es el soporte básico e imprescindible sobre el que se sustenta nuestra vida diaria.

No va a haber desabastecimiento en nuestras tiendas y supermercados. Lo estamos viendo todos y cada uno de los días.

En momentos tan duros y complicados como estos, los sectores hortofrutícola, pesquero y ganadero dan un paso adelante y, además de proveernos de alimentos, generan empleo y riqueza, contribuyendo a mantener a flote la economía nacional.

Son muchos los trabajadores que, en esta crisis, están dando lo mejor de sí mismos para erradicar la pandemia y hacer que nuestro confinamiento sea lo más llevadero posible. Igual que aplaudimos a nuestros sanitarios todos los días a las 20 horas desde nuestros balcones, también debemos festejar a esos agricultores, pescadores y ganaderos que siguen con su dura tarea diaria; a las personas que trabajan en las plantas envasadoras, procesadoras y logísticas; a los transportistas, repartidores, reponedores y cajeros y a los dueños y trabajadores de los establecimientos de venta al público de comida y alimentos.

Para que una inmensa mayoría de ciudadanos podamos estar confortablemente en casa teletrabajando, cocinando, leyendo o hartándonos de ver películas; otros cientos de miles de trabajadores siguen dando el callo en el campo, en la huerta y en la mar; en las carreteras, tiendas, comercios y supermercados. Gracias a todos. Los aplausos de cada día también van por vosotros.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error

[]

Un aplauso al sector de la alimentación

[]

Un aplauso al sector de la alimentación