Una de las carnes que encontramos en los platos de Casa Piolas. / R. I.

Once platos granadinos de estrella por 50 euros

La cocina de Casa Piolas presenta una propuesta gastronómica llena de sabores castizos

R. I.

En el corazón de Algarinejo, se alza uno de los restaurantes más conocidos por los amantes de la gastronomía granadina. Un rincón donde lo tradicional se fusiona magistralmente con las nuevas técnicas de vanguardia y surgen platos que perduran en la memoria del comensal. Allí se encuentra Casa Piolas, regentado por la familia Caracuel que este año han incorporado al equipo un fichaje de estrellato, Diego Gallegos, conocido como el chef del caviar y reconocido con una estrella Michelin en Málaga. Entre él y Joseillo han dibujado un menú que muestra lo mejor de ambos.

Jose Caracuel y Diego Gallegos,cocineros una afinidad que demuestran deleitando al comensal / R. I.

El inicio de la visita lo marca la atención en sala, cuya profesionalidad y cercanía hace sentirse como en casa. El menú arranca con un aperitivo de premio, la rama de olivo con aceituna de nuestro pueblo. Para continuar deleitando a la clientela llegan las ancas de rana zarandeadas con achiote, a las que les siguen el salchichón y el betabel, un plato equilibrado y ciertamente curioso. El ajoverde con pimiento dulce y gallina escabechada representa una de las grandes apuestas de la carta y a la que es difícil permanecer impasivo. Un foie de chocolate y naranja continua adentrando al comensal en la suculenta belleza culinaria de esta casa. Las l egumbres y chuletas al estilo Piolas continúan siendo sello inconfundible de una cocina con raíces que logra capturar a cualquier gastrónomo. El esturión con setas y su jugo seguramente sea de los platos más reconocibles del estrellado chef Gallegos, pues su unión a este pescado es fiel y duradera. Tras él, un solomillo pibil que no deja a nadie indiferente. La parte dulce viene de la mano de un exquisito postre ' miel polen y flores' cuya textura y delicadeza se vuelven sublimes. El chocolate, almendra y fruta de temporada precede a los mignardices para concluir una experiencia gastronómica en la que perderse y sucumbir.

Resarva mesa y disfruta de la gastronomía granadina de una forma diferente.