El calamar a la plancha de La Esquinita de Javi y Pablo, un acierto seguro. / J. L.

Gastrobitácora Las populares Esquinitas del pescaíto granaíno

El pescaíto está de moda en Granada, triunfan los negocios que lo llevan por bandera, sea frito o a la plancha | Las Esquinitas de Javi y Pablo son tendencia

JESÚS LENS Granada

La RAE define la palabra 'esquina' como «Arista, parte exterior del lugar en que convergen dos lados de una cosa, especialmente las paredes de un edificio». En Granada tenemos una serie de esquinitas que se han hecho famosas por su buen hacer con el pescado, sea frito o a la plancha.

Javi y Pablo, Pablo y Javi son dos hermanos con una visión clara de negocio en el que convergen un producto muy demandado por la clientela y un servicio esmerado, rápido y profesional.

Ahora mismo ya hay siete Esquinitas en Granada, y están todas petadas, hasta el punto de que en fines de semana doblan el servicio y no hay manera de encontrar mesa en sus terrazas sin reserva previa. Un éxito clamoroso que habla bien a las claras del buen hacer de Javi y Pablo, de su visión estratégica y su claridad de ideas.

Todo comenzó en 2014, cuando Javi abrió la primera de sus Esquinitas en la Plaza de Mariana Pineda, haciendo esquina con San Matías. Buen producto, buen precio y una gestión modélica hicieron que el negocio funcionara y prosperara. Y hasta aquí.

El pasado domingo reservamos mesa a la tempranera hora de la una y media del mediodía, con el compromiso de liberarla antes de las tres. Ser un tardón y un lentorro, como es mi caso, es lo que tiene.

Con la cerveza llegó una tapa bien servida de almejas a la marinera. Pedimos media ración de salmonetes y estaban tan buenos que bien podía haber sido ración y media. No me canso de ese pescado. Es como las pipas. Una debilidad. También encargamos unas zamburiñas y un calamar a la plancha, pero donde se pongan los salmonetes… Y lo regamos con un par de copas de un Rueda muy bueno: el De Alberto de 2019. Un Verdejo criado sobre lías durante 4 o 5 meses que para el pescado y el marisco es una gozada. Fresco, sabroso y muy frutal en nariz. La Esquinitas de Javi y Pablo traen el pescado de diferentes lonjas, sean la de Huelva o Cádiz, pero fundamentalmente compran el producto en la lonja de Motril. Un auténtico gustazo.

Panema Gastrobar

Y como este tiempo invita a salir, callejear y golfear, el pasado fin de semana también aprovechamos para visitar Panema Gastrobar. Al de Granada, me refiero. Al del Camino de Ronda, que el original de Peligros lo conozco bien desde hace tiempo. Me gusta su ambiente moderno, informal y desenfadado.

Y resulta muy interesante la propuesta gastronómica de Iván Serrano, un cocinero con personalidad propia. Para empezar, la alegría de que las patatas bravas, sin abrasar, sean algo picantes. Tienen el punto justo de frito y la salsa empapa bien, dándole un sabor muy interesante al conjunto. La ensalada de alga wakame con queso y biscotes también me resultó de lo más sabroso y muy bueno el risotto negro de setas y gambas. El magret de pato a la brasa vino muy bien acompañado por la patata morada y una ensalada de trigo, mojo asiático y yema. Un plato con mucho sabor. Poderoso. Si no le gustan las combinaciones muy saladas, eso sí, absténgase.