El Aguacate: un fruto extraordinario para platos dulces como salados
En su punto de madurez, su sabor es extraordinario, peculiar e inconfundible y permite jugar a dar textura y sabor a innumerables platos
ana santiago
Madrid
El aguacate combina a las mil maravillas con los tartar de atún o salmón, con un salpicón de marisco, en una ensalada de endivias, en canapés con jamón o cecina, con queso o solo en el famoso guacamole.
Algo tan sencillo como un aguacate con sal y aplastado con el tenedor puede convertirse en la salsa mƔs deliciosa para convertir una hamburguesa en una 'delicatessen'. O en un bocadillo de pollo o en una mƔs original ensaladilla rusa. O se puede preparar una mousse de chocolate deliciosa sin huevos ni nata, utilizando el aguacate para dar textura.
Del azteca ahuacatl, que significa 'testĆculo' proviene su nombre, probablemente por la forma y; de ahĆ, que se creyera que es afrodisĆaco. Los espaƱoles lo denominaron 'pera de las Indias', tambiĆ©n por su apariencia. De piel dura y oscura, contiene en su interior una Ćŗnica semilla redonda y de gran tamaƱo. La pulpa es cremosa, de color verde o amarillo pĆ”lido, con un sabor que levemente evoca a la avellana. Pelarlo es mĆ”s cómodo de lo que parece. Un corte longitudinal hasta la semilla como para dividirlo en dos partes iguales y se giran ambas en dirección opuesta hasta que se separan y ya se puede retirar la gran pepita interior. Por cierto, colocada sobre palillos y agua, parte dentro y parte fuera, suele prosperar y fructificar en una bonita planta.
Con cada parte puede quitarse la piel con un rallador o extraer a cucharadas su contenido, depende del uso. Si se quiere en trozos, es preferible quitar primero todo el recubrimiento que, si estƔ maduro, sale prƔcticamente solo.
Al existir tantas variedades con diferentes épocas de recolección, el aguacate puede encontrarse en el mercado tanto en invierno como en verano. Actualmente, se pueden adquirir aguacates de producción nacional y también de agricultura ecológica.
Para asegurar una compra óptima es necesario que las piezas muestren un verde intenso en su piel, llegando incluso a presentar tonos oscuros. El punto correcto de madurez se puede comprobar agitando el aguacate para que su hueso se mueva en el interior, o bien presionando la piel para observar si cede ligeramente. No obstante, pueden adquirirse cuando aún no estÔn maduros, ya que se trata de un producto que sigue madurando una vez recolectado.
La preservación del aguacate se debe realizar en la zona menos frĆa de la nevera (como mĆnimo 6ĀŗC), incluso se puede guardar la mitad de un ejemplar junto a su semilla y unas gotas de limón. No es aconsejable su congelación, a menos que se retire la pulpa y Ć©sta se introduzca en el congelador aliƱada con zumo de limón.
Desde AmƩrica
Desde la Ć©poca precolombina se conoce su cultivo en MĆ©xico y el resto de AmĆ©rica Central bajo el nombre de 'ahuacatl'. Ya en el siglo XVII, los espaƱoles trasladaron esta fruta hasta las Antillas, mientras que los portugueses lo llevaron a Brasil. En el siglo XVIII, lo introducirĆan en las Islas Canarias mediante el JardĆn BotĆ”nico de Orotava, desde donde dio el salto a la PenĆnsula, generalizĆ”ndose su cultivo en la vertiente mediterrĆ”nea (de clima favorable para esta especie), desde Granada hasta Barcelona (en Ć©sta Ćŗltima de forma experimental). Durante el siglo XIX, los franceses tambiĆ©n comenzarĆan a experimentar con plantaciones de aguacates en una de sus colonias, Argelia, concretamente en el JardĆn BotĆ”nico de Hamman. En este mismo siglo probablemente los espaƱoles implantarĆan su cultivo en Florida y California. Ya en el siglo XX, la antigua URSS ensayó con plantaciones de aguacateros a orillas del Mar Negro.