Caña de lomo ibérica de bellota, un bocado gastronómico único / R.I.

Ibéricos de bellota para encarar el confinamiento

Chorizo, caña de lomo, salchichón y queso añejo de Guijuelo para disfrutar en casa sin coste de envío

R.I.

Guijuelo es un municipio de Salamanca cuya fama en ibéricos es conocida por medio mundo. El motivo son sus favorables características que dotan a sus secaderos de merecido reconocimiento. La chacina de Guijuelo es marca de calidad cuya raíz se remonta al siglo XIX, cuando los primeros artesanos del cerdo ibérico realizaban el trabajo de forma bastante más rudimentaria que ahora. Desde entonces la industria ha ido evolucionando hasta ofrecer productos único que sin embargo no olvidan sus raíces artesanas.

En esta ocasión algunos de sus sabores más característicos se suman en una oferta que lleva a casa un pedacito de Ibérico de bellota para amenizar los días confinados a un precio de excepción. Por 62 euros Hernández Jiménez pone en la puerta de casa una pieza de chorizo, una pieza de salchichón y una pieza de lomo de unos 600 gramos cada una, junto a un queso de oveja añejo de 750 gramos. Una alegría ahora que se retrasa más de lo esperado la vuelta a la barra del bar, a la copa de amontillado en espera de una mesa y a la ansiada celebración con los más allegados.

El chorizo es el sabor más típico de España. Cuando piensas en Chorizo piensas en España, en uno de los productos con más tradición y prestigio de nuestra gastronomía. En este caso, el chorizo de Hernández Jiménez se elabora con una selección de las mejores carnes frescas de cerdos ibéricos criados en libertad y aprovechando las especiales condiciones climáticas de las que disfruta en Guijuelo. Embuchado en tripa natural, su característico color rojizo apreciable al corte proviene del pimentón, que junto con otras especias forman parte de sus ingredientes, conformando un producto totalmente natural, que además está libre de gluten.

El salchichón es delicado, equilibrado, también libre de gluten e indispensable en un buen picoteo, o una tabla de ibéricos. Su color brillante y su aroma deleitan revelando la procedencia de este producto del cerdo ibérico. La carne seleccionada es picada más fina que la del chorizo y adobada con especias y nuez moscada lo que le aporta un característico sabor.

La pieza noble del cerdo ibérico llega de la mano del lomo. Es una de las apreciadas y se embucha de una sola pieza para que mantenga todas sus propiedades. Al corte presenta sus características infiltraciones de grasa, que dan la suavidad y el sabor inconfundible de este manjar gastronómico.

Disfrutar de los placeres de nuestra tierra es posible sin salir de casa, ni coste adicional. Démonos un caprichoy saquemos una sonrisa a esta pandemia!