La buhardilla con cocteleras pintada por Chagall

En los valles de la tontería crece para el mezclador más hierba que en las desnudas cumbres de la prudencia

Alfonso Maya en plena preparación de uno de sus cócteles. /A. M.
Alfonso Maya en plena preparación de uno de sus cócteles. / A. M.
ALFONSO MAYA

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de agitar montañas, si no tengo amor, no soy nada». Por favor, por favor… que no pare de llover mientras mezclas. Suena 'A sense of symmetry', Ludovico Einaudi, Seven Days Walking, Day One.

Y la historia comienza de nuevo. Y no hay principios. Y no hay finales. Deshaz tus cocteleras. Y comienza otra vez. Busca las piezas y los ingredientes. Al final, todo encaja en busca del equilibrio supremo. Ella entiende que al amor a las mezclas hay que darle azul. Y las alas. Y buen viento. Él, el maestro mezclador, hace tiempo que inició su vuelo. Y vuela alto. Y planea, para disfrutar del paisaje.

Algunos proponen que adoptar una postura apocalíptica es el único modo de mantener la calma. En la actualidad , estamos ante un sujeto que se presenta como un hedonista tolerante dedicado a la búsqueda de la felicidad, pero cuyo inconsciente es la sede de las prohibiciones: lo reprimido no son deseos o placeres ilícitos, sino las propias prohibiciones.

¿Y cómo desempeñar una coctelería responsable y saludable en el camino hacia la salud y la felicidad? Construyendo fuerza física y rendimiento mediante la aplicación de lo que la gastronomía norteamericana denominó 'Inteligencia líquida.

La coctelería Alexander se une a ese amor y respeto que emanan de la autenticidad de la persona, cuidando el cuerpo y la mente, cumpliendo las leyes de la naturaleza. El uso de la razón, y a veces también la intuición, nos permitirá practicar correctamente este tipo de coctelería regeneradora y subversiva, que no provocadora, para silenciar o proteger la mente cual anestésico local y que no disminuya tu destreza en la acción.

Uña de León Cocktail

La uña de león o uña de gato (Carpobrotus edulis) es una planta sudafricana introducida en Europa como ornamental, medicinal, y como especie fijadora de dunas. Al ser capaz de crecer en situaciones difíciles se ha ido expandiendo hacia nuevas zonas, cubriendo el suelo como un tapiz y desplazando a la vegetación autóctona. De este modo compite con varias especies típicas de nuestras dunas, robándoles espacio y nutrientes.

Desafortunadamente, hoy día, muchas zonas costeras y sistemas dunares de Andalucía se encuentran salpicadas por áreas, más o menos extensas, cubiertas por uñas de león.

Por ello, Alfonso Maya desde la Coctelería Alexander, propone una mezcla con este nombre para ayudar a preservar la biodiversidad de estos ecosistemas costeros y apoyar el Programa Andaluz para el control de las Especies Exóticas Invasoras, consistente, entre otros aspectos, en la retirada de poblaciones perjudiciales para el medio ambiente, y posterior repoblación con especies vegetales autóctonas de marcado valor ecológico.

Ingredientes

–3/4 oz de ron Smith & Cross (u otro –aged pot-still Ron)

–1/3 oz Ardbeg 10 scotch whisky

–1 2/3 oz manzanilla Sherry (Equipo Navazos)

–1 2/3 oz agua hirviendo

–1/3 oz Shrub de Mejorana en vinagre balsámico

–20 gr 2/3 oz de azúcar demerara

Elaboración

–Mezclar la manzanilla, el agua, el vinagre y el azúcar en una jarra especial para Blue Blazer, y el ron y el whisky en otra jarra, ambas precalentadas.

–Prender fuego para rebajar el alcohol en una de las jarras y cuidadosamente ir vertiendo de una jarra a otra.

–Truco: tuesta algo de regaliz y añádelo apagando la llama. Permitir enfriar unos pocos minutos antes de beber.

¡Practica! ¡Practica! ¡Practica!. Aunque puedes aprender muchas cosas en los libros y en internet, sólo alcanzarás una verdadera comprensión de ti mismo y del proceso alquímico-combinatorio a través de la práctica, como la esencia del yoga…

¡A tu lado con un P.A.R!