'Evoo mixology': coctelería y aceite Evoo Sacred Colada

Evoo Sacred Colada./A. M.
Evoo Sacred Colada. / A. M.

Un experimento en el que el AOVE pasa a ser ingrediente esencial de un combinado

PIEDAD SÁNCHEZ

Fue hace unos años -no demasiados- cuando en el Palacio de Congresos de la ciudad inmortal de Granada en el contexto de un Granada Gourmet, AOVE Sacromonte y la Coctelería Alexander dieron la puesta de largo a los experimentos líquidos que Alfonso Maya y su equipo estaban llevando a cabo con nuestro aceite, dándole una vuelta de tuerca a la mixología nazarí probando y catando creaciones que partían de cócteles clásicos... Y el resultado nos gustó a todas, y así lo quisimos reflejar y presentar junto a Juan Andrés Morillas y Rafael Arroyo en un simbiosis gastronómica donde inteligencia líquida y los maridajes más creativos hicieron las delicias de los presentes.

Nos congratula que en una semana como esta podamos compartir nuestro amor por la Gastronomía -donde el arte de mezclar bebidas ocupa un lugar con derecho propio- y más en concreto por el aceite de oliva virgen extra y por supuesto la Coctelería. Y decidimos cual reminiscencia de todo lo ya vivido recrear, o re-inventarnos en esta semana dedicada a la mujer... En efecto, no soy bartender, ni siquiera barmaid, pero mi amor sin misericordia por esos maravillosos y encantadores locos creativos de los manjares más sutiles se ha convertido de la mano de mi maravilloso y no menos encantador Juanma Agrela en una pasión que me conforta, enriquece y a la vez me sofistica haciéndome una mejor persona. No olviden ustedes que se nos enseña prácticamente de todo, no obstante absolutamente para nada se nos forma para saber qué hacer con nuestro tiempo libre.

Perder la inocencia y hacerse adulto no es exactamente lo mismo. «El que no es prisionero de su autodefinición ni prisionero de su autonegación es libre. El que conoce la libertad nace a sí mismo como un niño nace al mundo (...) Hace de su vida una expedición a las regiones inexploradas del ser que se encuentran entre la sinceridad y el don de la inventiva», El Árbol Mágico, Peter Sloterdijk. ¿Cómo habitar en tiempos volcánicos...? Ser mujer u hombre en el siglo XXI pareciera responder a una especie de sismología del presente o incluso del espíritu... No es extraño que el icono de nuestra aclamada modernidad pudiera ser el Cuadrado Negro de Malevich, símbolo de nuestro vaciado paisaje tras la batalla, pero también punto de partida posible de una nueva transfiguración. ¿No era acaso la intención del pintor ruso precisamente la de mostrar esta inversión nihilista de figura y fondo, la de pintar 'el vacío de los desiertos'?...

Nosotros elegimos dialogar con la experiencia cuasi religiosa que experimentan los foodies y la tradición de la razón poética que podemos encontrar en algunas de las creaciones de Alfonso Maya en Alexander Experimental Cocktail Club... Entender estos experimentos implica por tanto situarse en un escenario posmetafísico que, curiosamente, a raíz del derrumbamiento de las ilusiones de la modernidad, está en condiciones de comprender mejor la enorme capacidad de seducción de la todavía viva necesidad metafísica de liberación. En esta misma intemperie, aspiro junto a mis amigos y familia, a experimentar en estos tiempos volcánicos otra manera de habitar y cuidar de los actuales campos de fuerza de vida: romper con el sueño de los justos del humanismo tradicional y trabar amistad con todos los 'hombres malos' del 'dark side' de la modernidad más creadora. Quien quiera entender que entienda, el resto es vanidad.

Amar, perder, abandonar, desear: encuentros con las mujeres y la femineidad... No puedes divorciarte de tu madre. Olvidad eso de las mujeres-como-lo-malo del mundo. Porque no es verdad. Yo lo sé, tú lo sabes y también lo sabe una mayoría de feministas; sólo siguen utilizándolo porque funciona, y porque no ha dado la señal aún bastante gente.

Quienquiera que desee ser un hombre ha de ser también un inconformista. El héroe no apuntaba al éxito sino a las consecuencias- es decir, a la formación del carácter y a la propia mejora... El hombre o la mujer que se ha hecho a sí misma siempre está tratando de hacer cosas, reformándolas, ajustándolas, iniciándolas, temerosa de que su producto salga fuera de tiempo, o que se quede en el almacén... Como este artículo ahora mismo.

Vamos a macerar durante 24 horas dos sabrosas piñas baby (peladas y troceadas) en azúcar de caña en grano y cardamomo machacado junto con AOVE Sacromonte. Aproximadamente 750 gramos de azúcar y 15 vainas machacadas de cardamomo (si puede conseguir también del negro, aconsejaríamos hacer un ensamblaje a partes iguales de ambos tipos de esta sutil y poderosa sustancia). Emplearemos dos cucharadas soperas de AOVE Sacromonte.

A continuación y tras esas 24 horas, filtraremos en malla y pasaremos a un recipiente aséptico.

Vamos a hacer este cóctel en una blender, una batidora eléctrica de las de toda la vida, donde vamos a añadir 12 cl de nuestra maceración en aceite junto a 3 cl de Ron Jamaicano overproof Wray&Nephew que nos dará esas notas verdes a limas recién abiertas que tan magníficamente maridarán en este combinado tropical idóneo para después del almuerzo o cena.

Usaremos otros 3 cl de Ron Montero Gran Reserva (recomendamos rones añejados más de tres años para que soporten el licuado en blender y este nos funcionará a las mil maravillas), dos splash de sal líquida de trufa, 1cl de lima recién exprimida, 6 cl de Don Julio's Crema de Coco elaborada con la receta familiar de Alfonso heredada de su progenitor, y una pala de perlas de hielo. Blender 'turn on' aproximadamente 5-7 segundos a máxima velocidad. Servir en copa fantasía para viajar al más exótico de los paisajes. Decorar con una rodaja en 360 grados de piña baby deshidratada con guinda y flor de hibisco caramelizada ensartadas en bandera con un twist cítrico. Hoja grande de limonero de Huétor y pelo de virgen de la Puebla de Don Fadrique.

¿Se atreven también a experimentar con ustedes mismos? No se lo piensen dos veces, el tiempo es oro, como nuestro AOVE Sacromonte y todos aquellos que hacen de su entrega, pasión y hospitalidad el santo y seña de los espacios que personalizan nuestras ciudades. ¡Cheers!