Ferrán Adriá. / SERGIO PEREZ / REUTERS

Gastronomía y arte

CARLOS MARIBONA

Es un arte la gastronomía? Un debate que sigue sin una respuesta clara. Durante dos días, el Museo Internacional de Arte Contemporáneo de Arrecife, la capital de Lanzarote, acogió un encuentro sobre la estrecha relación entre ambas. Una parte está clara: la gastronomía siempre ha estado muy presente en el arte. En la pintura, en la literatura o en el cine. Desde los cuadros de bodegones hasta su continua aparición en novelas y en películas, muchas de ellas con la cocina y los cocineros como protagonistas. Distintas ponencias analizaron esta relación, pero lo que concitó más interés fue una mesa redonda en la que una pintora, un cocinero, una historiadora y dos periodistas, entre ellos quien esto firma, debatimos sobre si la gastronomía es o no un arte con opiniones muy dispares.

Un debate que viene de antiguo, porque ya en 1570 Bartolomeo Scappi, cocinero del Papa Pío V, tituló 'Del arte de cocina' su libro de recetas, que tuvo gran influencia en siglos posteriores. Scappi ya consideraba un arte su oficio. Pero el verdadero debate se abrió en 2007, cuando Ferran Adrià se convirtió en el invitado de honor, en medio de una gran polémica, de la Documenta de Kassel.

Una mayoría de artistas se mostraron contrarios a esa presencia, pero también los hubo que se pronunciaron a favor. Por ejemplo Richard Hamilton, uno de los gurús del arte del siglo XX, quien aseguraba que la cocina de vanguardia puede considerarse una nueva disciplina artística. «Comer en el Bulli es una experiencia tan exquisita como una buena lectura». Y añadía: «aunque es difícil establecer una comparación entre Picasso y Adrià, yo me inclinaría a decir que, en su trabajo, Ferran es mejor que Picasso». Sin embargo, el propio Adrià marcaba distancias: «Somos cocineros y queremos seguir siendo cocineros, no tenemos interés en ser artistas, pero sí en dialogar con el arte. De ese mundo queremos aprender mucho, pero no tenemos la pretensión de entrar en su círculo».

Personalmente creo que la gastronomía no es arte, aunque el caso de Adrià podría considerarse una excepción a la norma. El cocinero, y así lo expuse en el encuentro de Lanzarote, es en realidad un artesano más que un artista. En cualquier caso, es un debate que sigue y seguirá abierto. Y que tampoco va a afectar demasiado a que sigamos disfrutando con la mejor cocina. ¿Usted cree que la gastronomía es un arte?